Instalación de rejas alrededor del monumento a Roca en Bariloche
Este martes se finalizaron las obras de cercado del monumento a Julio Roca en Bariloche, un proyecto impulsado por el Instituto Rocaniano. La iniciativa busca proteger y restaurar la estatua, y cuenta con el apoyo de fondos donados, sin costo para el Estado.

La instalación de rejas definitivas alrededor del monumento a Julio Roca tuvo lugar este martes en el Centro Cívico de Bariloche. Esta acción, que se enmarca dentro de un proyecto de protección y restauración, fue liderada por el Instituto Rocaniano y representa la culminación de cuatro años de trabajo. El vallado, fabricado en hierro macizo, se erige como una nueva medida de seguridad para el monumento, que ha sido objeto de controversias y manifestaciones en el pasado.
El coronel retirado José Martiniano Duarte, fundador del Instituto Rocaniano, destacó que la iniciativa recibió el apoyo de la Municipalidad de Bariloche y de organismos nacionales. Anteriormente, se habían instalado vallas móviles en respuesta a eventos sociales, pero la nueva estructura busca ofrecer una solución definitiva. La intervención no solo incluye el cercado, sino también la restauración del monumento, tarea que está encargada a un artista local con experiencia en trabajos similares.
El artista, Daniel De Gaetano, quien forma parte del Ente Municipal de Patrimonio Histórico y Urbanístico, explicó algunas de las acciones de restauración planeadas. Entre ellas se contempla la reparación de los daños visibles en la estatua, como el arreglo de las patas afectadas y la reposición de la rienda, que originalmente era de bronce y que en esta ocasión será sustituida por chapa.
La estatua de Roca, que pesa más de cinco mil kilos, es vista por algunos como un símbolo controversial, dada la figura histórica de Roca en relación con la generación del Estado argentino y su papel en el proceso de la Conquista del Desierto. Duarte defendió la importancia del monumento, señalando que Roca fue un presidente clave en la historia del país, destacando sus contribuciones a la administración civil y su impacto en la integración territorial nacional.
Financieramente, el proyecto se sostiene a través de donaciones, apuntando que todos los costos, que superan los 50 millones de pesos, han sido cubiertos por el Instituto Rocaniano, sin gastos para el Estado. Las rejas fueron donadas por una capilla de Comodoro Rivadavia, enfatizando así la colaboración comunitaria en la preservación del patrimonio local.
El enrejado del monumento a Roca en Bariloche es parte de un esfuerzo mayor por proteger y valorar el patrimonio cultural de la ciudad, en un contexto donde la identidad y la historia se encuentran en el centro del debate social.