Intendentes de Bariloche y El Bolsón reclaman por el estado de la Ruta 40
Los intendentes de Bariloche y El Bolsón han unido fuerzas para exigir mejoras en la Ruta Nacional 40, que presenta un crítico estado de deterioro. Esta ruta, fundamental para la economía local y la atención sanitaria, ha sido afectada por las recientes nevadas y lluvias.

El deterioro de la Ruta Nacional 40 entre Bariloche y El Bolsón ha suscitado un fuerte reclamo por parte de los intendentes de ambas localidades, Walter Cortés y Bruno Pogliano. Este reclamo fue amplificado tras las inclemencias climáticas que agravaron las condiciones de la ruta, conocida por su importancia tanto para el transporte de productos regionales como para el turismo y servicios de salud en la zona.
Cortés propuso la necesidad de unificar esfuerzos para gestionar una respuesta integral, tras haberse reunido el pasado fin de semana en la Fiesta Nacional de la Nieve. La deliberación permitió coordinar acciones y trasladar un pedido al gobernador Alberto Weretilneck, quien también se ha mostrado preocupado por la situación. Juntos, se pretende elevar el reclamo a instancias nacionales para asegurar una intervención efectiva.
La ruta en cuestión tiene una longitud de aproximadamente 120 kilómetros y su estado ha sido motivo de atención en el pasado. En 2023, ya se había llevado a cabo un recurso de amparo promovido por el entonces senador Weretilneck, junto con entidades locales, ante la necesidad de reparaciones. En 2024, el fallo del Juzgado Federal de Bariloche obligó a Vialidad Nacional a implementar un plan de remediación, aunque no se han concretado soluciones más permanentes como la repavimentación integral de la vía.
Los problemas incluyen baches, desniveles y grietas en la calzada, condiciones que no solo constituyen un riesgo para los conductores sino que también generan un impacto significativo en la economía regional. Esto se debe a que la Ruta 40 actúa como principal corredor para la producción de la Comarca Andina y es esencial para el tránsito de turistas hacia Bariloche. Además, su deterioro afecta los traslados de emergencias sanitarias, donde un acceso fiable es crucial para la atención médica adecuada.
Cortés subrayó que el problema no solo concierne a las localidades en sí, sino que su resolución requiere la colaboración activa tanto de los municipios como del gobierno provincial. La propuesta es llevar este reclamo centralizado ante la Nación, buscando una respuesta que supere las soluciones temporales y parciales que han caracterizado las intervenciones hasta la fecha.
La situación de la Ruta 40 respalda la necesidad de un enfoque coordinado y efectivamente planificado para asegurar la integridad y funcionalidad de una de las principales arterias de la Patagonia, clave para el desarrollo económico y social de la región.