Intensa búsqueda de hermanitos desaparecidos en el río Gallegos
En Río Gallegos, dos hermanitos de 10 y 12 años desaparecieron tras ser arrastrados por la corriente del río durante un juego. La búsqueda se desarrolla con más de 120 efectivos y se destaca la peligrosidad del área, donde ya ocurrieron tragedias en el pasado.

La búsqueda de dos hermanitos de 10 y 12 años que desaparecieron en el río Gallegos, en Santa Cruz, ha generado una intensa movilización de más de 120 efectivos de diversas fuerzas de seguridad y socorro. Estos niños fueron arrastrados por la corriente mientras jugaban en el agua con otros dos chicos que lograron salir. El hecho ocurrió en la zona de Palermo Aike, a aproximadamente 30 kilómetros de la ciudad de Río Gallegos, una ubicación conocida por su peligro debido a los pozones y corrientes traicioneras.
Este trágico incidente se suma a los antecedentes fatales del lugar. En 2012, dos niñas, Liria Godoy y Zaira Maldonado, perdieron la vida ahogadas en un episodio similar. Ambas cayeron al río cuando caminaban por la orilla y fueron arrastradas por la corriente. Mientras que Liria fue hallada varios días después, el cuerpo de Zaira fue recuperado un sábado posterior a la tragedia. Además, en enero de 2013, un hombre de 28 años también murió ahogado al caer en un pozo del río, un suceso que evidenció aún más la peligrosidad del lugar.
Los accidentes son consecuencia de diversas características del río, que aunque puede parecer sereno, esconde un caudal fuerte y zonas de poca visibilidad, que dificultan la advertencia de los peligros potenciales. Según el subjefe de la Policía de Santa Cruz, Luis Bordón, el río cuenta con corrientes que pueden arrastrar a cualquier persona. Los pozones, que son áreas donde el fondo del agua desciende abruptamente, son especialmente peligrosos y no siempre son visibles desde la superficie.
A pesar de los riesgos, muchos vecinos de Río Gallegos utilizan esta área como un espacio recreativo, lo que incrementa las posibilidades de accidentes. Las advertencias sobre los peligros del río son constantes, pero la tragedia parece repetirse en el tiempo, subrayando la necesidad de mayor educación y conciencia sobre los riesgos que presenta este tipo de entornos acuáticos.
La búsqueda de los hermanitos sigue adelante con la esperanza de hallarlos con vida, aunque las condiciones del río y el tiempo limitado generan preocupación entre los rescatistas. Este caso pone de manifiesto la urgente necesidad de reflexionar sobre la seguridad en recursos hídricos y la implementación de medidas que prevengan más tragedias en la región.