Intensas lluvias provocan crecida en río Chico y atrapan a automovilistas
En el suroeste de Río Negro, el río Chico experimenta una creciente debido a intensas lluvias y el deshielo. Un vehículo quedó sumergido en sus aguas, aunque sus ocupantes lograron ponerse a salvo.

Las fuertes lluvias registradas en la región cordillerana de Río Negro, junto al inicio del deshielo, provocaron una crecida significativa en el río Chico. Esta situación ha generado preocupación en la zona rural, donde un incidente notable involucró a dos personas que intentaron vadear el río con su auto a unos 30 kilómetros al norte de Ñorquinco. A pesar de que los ocupantes lograron evacuar el vehículo a tiempo, el auto quedó sumergido bajo el agua poco después del incidente.
Las autoridades locales, ante el aumento del caudal, decidieron cerrar el vado del río y recomendaron a la población utilizar el puente de la Ruta Provincial 1S40 para evitar futuras complicaciones. Los vecinos de la zona expresaron su preocupación, señalando que la crecida del río se acerca a algunas viviendas y que el clima ha traído consigo un significativo aumento del caudal en un corto período.
El comisionado de fomento, Yamil Fahile, informó que la situación actual del pueblo es estable, no ha habido desbordes en el río, y las viviendas se encuentran a salvo por el momento. Sin embargo, enfatizó la importancia de mantenerse vigilantes ante la posibilidad de un cambio en las condiciones meteorológicas que podrían impactar la crecida del río.
Las predicciones climáticas sugieren que se podrían registrar heladas nocturnas, lo que podría contribuir a la disminución progresiva del caudal del río Chico. Las autoridades continuarán monitoreando la situación y han instado a los habitantes de la región a evitar cualquier intento de cruzar el río hasta que se declare seguro.
Este tipo de eventos son relativamente comunes en la Patagonia, donde las lluvias y el deshielo pueden ocasionar repentinas crecidas en ríos y arroyos. La combinación de lluvias intensas y el deshielo de los glaciares en la cordillera andina afecta significativamente los cursos de agua de la región, representando un desafío continuo para las comunidades locales.
La pronta respuesta de las autoridades y la colaboración de la comunidad son vitales en estos casos para prevenir accidentes y asegurar la seguridad de los vecinos mientras las condiciones climáticas se estabilizan y se esperan mejoras en la situación del cauce del río.