Intensas tormentas en la costa atlántica y crecida en las Cataratas del Iguazú
El fenómeno de El Niño trae fuertes tormentas y sudestadas en la costa atlántica, con vientos de hasta 97 km/h, mientras que en el norte el río Iguazú experimenta una crecida histórica. Las autoridades locales han tomado medidas preventivas para mitigar los efectos del clima extremo.

La llegada de la primavera ha revelado los efectos adversos del fenómeno de El Niño en Argentina. En la costa atlántica, se han registrado intensas tormentas con ráfagas de viento que superan los 97 km/h, particularmente impactantes para las localidades ubicadas desde Monte Hermoso hasta San Clemente del Tuyú. Esta situación ha llevado al Servicio Meteorológico Nacional a emitir alertas naranjas en la región y amarillas para otras áreas del país.
La combinación de un mar agitado y vientos intensos ha provocado anegamientos y daños materiales en la franja costera, siendo Monte Hermoso una de las localidades más afectadas. Allí, la crecida del agua ha llevado a inundaciones en viviendas y comercios, siendo imprescindible el despliegue de operativos de emergencia por parte de las autoridades para asegurar la seguridad de los vecinos y visitantes.
En el partido de Tres Arroyos, localidades como Claromecó, Reta y Marisol también han presentado daños en paradores y severa erosión de la arena, lo que pone de manifiesto la gravedad de la situación climática. En este contexto, la Jefatura Distrital de Educación decidió suspender las clases presenciales en diferentes niveles educativos como medida precautoria ante el impacto del clima.
Paralelamente, en la región norte del país, el Parque Nacional Iguazú enfrenta su propia crisis con una crecida del río que ha sido calificada como histórica. Las condiciones climáticas han conducido a la necesidad de aclarar la situación de los circuitos turísticos, mientras que las autoridades trabajan para garantizar la seguridad de los visitantes en medio de este fenómeno natural.
En Mar del Plata, el Día del Estudiante quedó marcado por un clima adverso que redujo significativamente la asistencia a las celebraciones. Defensa Civil calmó a la población indicando que, aunque había operativos en marcha, no se habían recibido denuncias de incidentes graves hasta el momento. Las clases en las escuelas primarias se llevaron a cabo con normalidad, pero los establecimientos de nivel secundario acataron la recomendación de suspender actividades.
Ante este escenario, el gobierno y las autoridades locales se enfocan en la realización de campañas de prevención y advertencia para mitigar los riesgos asociados con estos fenómenos naturales, con énfasis en la responsabilidad colectiva para enfrentar los desafíos que presenta el clima extremo.
El seguimiento continuo de las condiciones meteorológicas es fundamental, ya que se anticipan más días de inestabilidad climática en varias regiones del país, lo que obligará a mantener la vigilancia y las medidas de protección necesarias.