Intensificación de El Niño provoca aviso de lluvias y riesgo de crecidas en Argentina
El fenómeno de El Niño está generando un inusual calentamiento en el océano Pacífico, lo que podría alterar los patrones de precipitaciones en Argentina. La NOAA ha estimado una alta probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte, con potentiales impactos en diversas regiones del país.

El océano Pacífico está atravesando un periodo de calentamiento inusitado, lo que se asocia al fenómeno de El Niño, que está proyectando un verano con más lluvias en gran parte de Argentina. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), hay más del 90% de probabilidad de que esta vez El Niño alcance una intensidad muy fuerte, incluso superando las marcas históricas registradas desde 1950.
Los episodios más intensos de El Niño fueron documentados en los años 1982-1983 y 1997-1998. Los expertos, como el meteorólogo Mauricio Saldívar, advierten que este evento podría superar ambos en términos de intensidad oceánica, alcanzando un pico de temperatura de aproximadamente 2,7 °C por encima de los niveles normales hacia diciembre. Sin embargo, un aumento de la temperatura oceánica no implica necesariamente que Argentina enfrente inundaciones devastadoras.
Los especialistas destacan que la intensidad de El Niño es solo uno de los factores que influyen en las lluvias y el comportamiento de los ríos. Las condiciones atmosféricas, así como la persistencia de lluvias en las cuencas, jugarán un papel crucial en la magnitud de los impactos que se puedan experimentar a nivel regional.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) también ha previsto un aumento en las precipitaciones, especialmente en las regiones norte del Litoral, Cuyo, La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia durante el trimestre septiembre-noviembre. A su vez, zonas como NOA, Tierra del Fuego y el sudoeste de Santa Cruz podrían experimentar niveles normales o inferiores de lluvias.
Es importante mencionar que se está utilizando una nueva herramienta, el Índice Oceánico Niño Relativo (RONI), para analizar la intensidad del fenómeno. Este índice pretende discernir el calentamiento específico de El Niño del aumento general de las temperaturas oceánicas como consecuencia del cambio climático. Un RONI elevado no garantiza por sí mismo el impacto en las regiones, por lo que se deben considerar otros factores climáticos.
El fenómeno alcanzará su máxima intensidad al final de 2026, lo que podría traer significativas alteraciones climáticas en el país, generando un escenario de incertidumbre respecto a los peligros de crecidas e inundaciones en diversas áreas.