Intercambio de bebés en Córdoba: un caso resuelto 46 años después
Un fallo judicial reveló que dos mujeres fueron intercambiadas al nacer en 1977 en una maternidad de Córdoba, descubriendo el error 46 años después. El Estado provincial deberá indemnizarlas con cifras que rondan entre 25 y 30 millones de pesos, en consideración al daño emocional y al derecho a la identidad.

El caso de dos mujeres que fueron intercambiadas al nacer en una maternidad de Córdoba en 1977 ha resurgido con fuerza tras un fallo judicial que las indemniza por el error conocido casi medio siglo después. La situación se destapó cuando una de ellas, al no encontrar vínculos biológicos con su familia de crianza, inició una investigación a través de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi).
Los análisis de ADN realizados confirmaron que las mujeres, nacidas el mismo día y en el mismo hospital, habían sido intercambiadas durante el parto. Este caso ha sido calificado como notable, dado que se trata de un error monumental en el ámbito de la salud que puso en juego no solo la identidad de las víctimas, sino también su proceso de vida en la familia equivocada.
El juez Mariano Díaz Villasuso, del Juzgado en lo Civil y Comercial N° 35 de Córdoba, dictó la sentencia en la que establece que la provincia deberá indemnizar a cada mujer con montos que oscilan entre 25 y 30 millones de pesos, más intereses, por el daño moral sufrido. En su resolución, el magistrado subrayó que la maternidad tiene la responsabilidad de asegurar que cada bebé sea entregado a sus padres correctos, reafirmando que esto constituye una obligación de resultado.
El fallo, además, aclaró que el caso no guardaba relación con la última dictadura cívico-militar, aunque el centro asistencial donde ocurrieron los hechos formó parte del circuito represivo de la época. Se llevaron a cabo exhaustivos estudios genéticos que no hallaron coincidencias con los registros del Banco Nacional de Datos Genéticos, lo que descartó la posibilidad de vínculos con personas secuestradas o desaparecidas.
El impacto de este descubrimiento sobre las vidas de las dos mujeres involucradas es significativo. Ambas deberán enfrentar el complejo proceso de reconciliar sus identidades y la realidad de haber vivido en familias ajenas durante 46 años. Esta situación tiene un efecto profundo en su derecho a la identidad personal y familiar, que se considera fundamental en la sociedad.