Intercambio hostil entre Mansilla y Márquez por el colegio AMEN en Neuquén
Un nuevo episodio de tensiones en la política neuquina surge tras un intercambio entre Mariano Mansilla y Nadia Márquez sobre el colegio AMEN y sus exigencias para la reinscripción. La disputa, que incluye acusaciones mutuas, resuena en un contexto de debate sobre educación laica y la influencia de instituciones religiosas en el sistema educativo provincial.

Una reciente polémica se desató en Neuquén entre Mariano Mansilla, abogado y exdiputado provincial, y Nadia Márquez, senadora nacional por La Libertad Avanza. El desencadenante fue una publicación en redes sociales en la que Mansilla cuestionó al colegio AMEN por supuestamente exigir que las familias asistan a un encuentro en un templo evangélico como requisito previo para la reinscripción de los alumnos en 2027. Dicha acusación prendió la chispa de un acalorado intercambio en la plataforma X, que ya ha acumulado miles de visualizaciones en poco tiempo.
Mansilla se refirió a un correo electrónico que circuló en redes, donde el equipo directivo del AMEN invitaba a las familias a un encuentro programado para los días 8 y 15 de noviembre, indicando que al final de la reunión se debía firmar un listado y recoger una constancia para la reinscripción. El abogado, al comentar sobre esta aparente exigencia, la calificó de "muy grave", ya que consideró que el Estado incurre en una violación de la separación entre la educación laica y las imposiciones religiosas, dado que la masa salarial de la escuela es cubierta en su totalidad por el Estado provincial.
Nadia Márquez, en su respuesta, defiende los valores del AMEN y enfatiza que cada familia es libre de elegir la educación de sus hijos. A su vez, realizó un ataque personal a Mansilla, aludiendo a su trabajo acerca de conflictos con comunidades mapuches, lo que añade otro nivel de tensiones a su ya histórica rivalidad política.
No es la primera vez que la relación entre los políticos se deteriora en el ámbito público. En diciembre de 2024, Mansilla había denunciado a Márquez por peculado y malversación, lo que sugiere que la animosidad entre ambos es, de hecho, parte de un contexto político más amplio en el que se cruzan intereses personales y profesionales.
Esta disputa no solo evidencia las diferencias ideológicas que existen respecto a la educación religiosa en Neuquén, sino que también revela un trasfondo de desconfianza entre los actores políticos en un contexto donde la educación y sus costos son objeto de debate constante. La situación plantea una reflexión sobre cómo las instituciones educativas, especialmente las confesionales, pueden influir en el espacio público y ser objeto de control estatal.
La discusión probablemente continuará ganando espacio en el debate político provincial, sobre todo en un contexto donde la vinculación entre religión y educación siguen generando controversias en la sociedad neuquina, y donde el rol del Estado en la financiación de la educación es objeto de permanente análisis.