ADCDiario

Inversión en el auge energético: una pareja emprende en la costa rionegrina

Gabriela Pacha y Gabriel Etura, dueños de Punta Norte, han decidido invertir en Punta Colorada y Playas Doradas, donde ven potencial en el sector energético. Su experiencia en el rubro de gastronomía y hotelería los llevó a establecerse en esta zona, que se prepara para un crecimiento significativo en los próximos años.

Por Lautaro Acuña Heier3 min de lectura
Compartir
Inversión en el auge energético: una pareja emprende en la costa rionegrina

Gabriela Pacha y Gabriel Etura, quienes cuentan con más de 30 años de trayectoria en el sur del país, han decidido expandir su negocio, Punta Norte, hacia la costa rionegrina. En 2024, se asentaron en las localidades de Punta Colorada y Playas Doradas, áreas que se proyectan como centros de desarrollo energético en la región, lo que representa una oportunidad considerable para sus servicios de gastronomía y hotelería.

Ambos emprendedores, originarios de distintos puntos de la Patagonia —Gabriela de Córdoba y Gabriel de El Calafate— han estado involucrados en diversos proyectos en Chubut, Santa Cruz y Buenos Aires, principalmente en el contexto de la industria hidrocarburífera. A lo largo de su carrera, han prestado servicios de viandas y han atendido campamentos para trabajadores en proyectos significativos como el de YPF en Palermo Aike, en Santa Cruz.

La elección de Punta Colorada y Playas Doradas no fue fortuita; Gabriela y Gabriel vieron el potencial de la zona, no solo por su proximidad a futuros proyectos energéticos, sino también por sus atractivos turísticos. En agosto de 2024, comenzaron la construcción del Ayres Dorados Lodge, su primer hotel en Río Negro, mientras que también se ofrecieron servicios gastronómicos en la vecina Playas Doradas, que se encuentra a solo 20 minutos en coche.

Un factor clave en su estrategia fue el apoyo del empresario Javier Terbay, conocido por su firma inmobiliaria en la región, que ha estado desarrollando infraestructura en Punta Colorada desde hace más de una década. Su ayuda fue fundamental para que Pacha y Etura pudieran adquirir terrenos y arreglos en un momento en que la localidad era vista como un destino turístico emergente.

Adicionalmente, la incorporación como proveedores locales abre nuevas posibilidades para integrarse dentro del tejido económico regional y aprovechar el crecimiento de ambas localidades. Ambos destacan que su experiencia en la atención a proyectos energéticos les será útil no solo para el abastecimiento del personal del sector, sino también para fomentar el turismo en la región.

Con una base sólida en su trayectoria y el respaldo de socios comerciales, Gabriela y Gabriel ven en esta nueva inversión una forma de contribuir al desarrollo económico de Río Negro, capitalizando tanto el impulso de la industria energética como el interés creciente por el turismo en la costa rionegrina. Su visión a largo plazo incluye la combinación de ambos sectores, potenciando así el crecimiento de su negocio y la comunidad.

Compartir

Más noticias