Inversiones del RIGI en Vaca Muerta: un análisis de los aportes hasta 2027
El Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) prevé un ingreso de 7.737 millones de dólares en proyectos de Vaca Muerta durante 2026 y 2027. Si bien el total comprometido asciende a USD 47.073 millones, los desembolsos reales aún son limitados y se encuentran por debajo de lo proyectado.

El Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) ha comprometido un total de 47.073 millones de dólares en 22 proyectos en Vaca Muerta. Las estimaciones indican que, durante 2026 y 2027, se espera que ingresen solo 7.737 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 16% de la inversión total. Esta cifra desglosa un aporte de 4.252 millones para el año actual y otro de 3.485 millones para el siguiente, según lo informado por el Comité Evaluador del Ministerio de Economía.
La brecha entre lo que se promete y lo que realmente se ejecuta se debe más a cuestiones de cronograma que a falta de interés. Con un horizonte de ejecución que se extiende hasta 2055, los 22 proyectos abarcan distintos sectores: minería, petróleo y gas, energía eléctrica, siderurgia e infraestructura. Además, se estima que estos proyectos generarán cerca de 95.950 empleos directos e indirectos, reflejando el potencial económico de la región.
La ley asociada al RIGI establece que debe ejecutarse al menos el 40% del monto mínimo de inversión en los dos primeros años, a menos que el Ejecutivo decida reducir este umbral a un 20%. Sin embargo, en un relevamiento realizado en abril de 2026, los primeros 12 proyectos tenían previstos desembolsos de apenas 1.920 millones de dólares para ese período inicial, un monto que resultó significativamente inferior a lo anticipado.
El seguimiento de los desembolsos bajo este régimen es complicado debido a la falta de transparencia, lo que ha llevado a que las compras de equipamiento sean el único indicador físico de avance de los proyectos. Hasta agosto de 2026, las importaciones sumaron cerca de 462 millones de dólares, lo que representa menos del 1% de la inversión total. Destacándose en agosto, se observaron compras por 140 millones de dólares, un incremento significativo en comparación con meses anteriores.
Entre los proyectos, Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) lidera las importaciones con 175 millones de dólares, seguido por GEAR y Rincón Mining. Esto demuestra que el sector está comenzando a diversificarse a medida que más iniciativas entran en funcionamiento, lo que podría acelerar los resultados positivos en el corto plazo.
En conclusión, si bien existe un compromiso significativo de inversión en Vaca Muerta bajo el RIGI, la materialización de esos fondos promete ser gradual y está sujeta a las exigencias de ejecución y desarrollo que requieren los proyectos. La rapidez en la implementación y el crecimiento del sector energético en la región dependerán por tanto de la capacidad de las empresas para cumplir con las normativas y alcanzar los plazos establecidos.