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Investigación en Hungría sobre vínculos entre exministro y BYD

Hungría ha iniciado una investigación para evaluar los lazos entre el exministro Péter Szijjártó y la empresa china de automóviles BYD, tras su renuncia para ocupar un puesto en la compañía.

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Investigación en Hungría sobre vínculos entre exministro y BYD

Hungría ha abierto una investigación sobre los vínculos entre el exministro de Relaciones Exteriores, Péter Szijjártó, y la automotriz china BYD, que ha generado controversia tras su reciente paso al sector privado. Este examen busca esclarecer las decisiones tomadas por Szijjártó en su rol gubernamental respecto a la empresa, incluyendo subsidios y permisos que se le otorgaron durante su gestión.

El primer ministro húngaro, Péter Magyar, comunicó al Parlamento que el análisis abarcará todas las negociaciones y compromisos que Szijjártó adquirió con BYD. Las decisiones bajo revisión incluyen incentivos fiscales y subsidios públicos, elementos clave en la atracción de inversiones extranjeras en Hungría. El caso se complica ya que Szijjártó había promovido la obtención de subvenciones estatales para la firma automotriz, y ahora se le considera que podría beneficiarse económicamente de su nuevo puesto en dicha compañía.

Szijjártó, quien ha sido diputado desde 2002 y ocupó el cargo de ministro de Exteriores durante ocho años, renunció a su puesto en el Parlamento la semana pasada para aceptar un cargo ejecutivo en BYD, donde será responsable de gestionar relaciones externas y del desarrollo de nuevas líneas de negocio. Esta transición ha suscitado preocupaciones sobre un posible conflicto de intereses, puesto que el mismo funcionario que abogó por la llegada de la empresa ahora será remunerado por ella.

En 2023, Szijjártó había anunciado la instalación de la primera planta europea de BYD en Szeged, diseñada para eludir aranceles impuestos por la Unión Europea a los vehículos fabricados en China. La planta, que comenzó su construcción en 2024, aún no ha iniciado operaciones. Se ha estimado que la empresa recibió subsidios que oscilan entre 382 y 414 millones de dólares, según fuentes de investigación, aunque la cantidad exacta no ha sido confirmada.

Además, en 2025, fue comunicado que BYD trasladaría su sede regional a Budapest, acompañado de un apoyo estatal de aproximadamente 63,7 millones de dólares. Esta estrategia formaba parte de un plan más amplio del gobierno saliente de convertir a Hungría en un centro de fabricación de baterías de iones de litio, lo que ha generado desacuerdos entre diversos sectores de la sociedad, incluyendo residentes y grupos ambientalistas que expresan su preocupación por el impacto ambiental y la dependencia económica de China.

Aparte de su relación con BYD, el gobierno también está investigando la cercanía de Szijjártó con autoridades rusas durante su mandato, especialmente en momentos de tensión internacional. Sus viajes a Moscú y sus coordinaciones en temas energéticos han suscitado importantes interrogantes sobre su conducta, la cual es objeto de análisis en el marco de la nueva gestión política.

La investigación sobre Szijjártó resalta la complejidad de las relaciones entre Hungría y los intereses económicos de las potencias extranjeras, y su desarrollo podría tener implicancias significativas en la política interna y en el manejo de futuros acuerdos comerciales.

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