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Investigación por ballenatos muertos en Chubut: muestras enviadas al Malbrán

En Chubut, la muerte de ballenatos en las costas de Puerto Madryn y Península Valdés ha llevado a las autoridades a enviar muestras al Instituto Malbrán para su análisis. Se sospecha que una bacteria, responsable de una enfermedad llamada erisipela, sería la causa de este aumento en la mortandad, aunque los expertos aseguran que el riesgo para los humanos es mínimo.

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Investigación por ballenatos muertos en Chubut: muestras enviadas al Malbrán

Este año, el aumento de ballenatos muertos en las costas de Puerto Madryn y Península Valdés ha generado alertas en la provincia de Chubut. Desde el inicio de la temporada, se han registrado más casos de mortalidad de lo habitual, lo cual llevó a la recolección y envío de muestras al Instituto Malbrán en Buenos Aires y a otros laboratorios para determinar las causas.

De acuerdo a las declaraciones del ambientalista Víctor Fratto, especialista en manejo de fauna silvestre, aunque la muerte de ballenas no es un fenómeno excepcional y se ha reportado anualmente, el presente año se ha observado un incremento notable en el número de fallecimientos. Fratto enfatizó que existe un programa de monitoreo sanitario para la ballena franca austral, que se ha mantenido activo durante más de veinte años, y que este año se intensificaron los estudios debido a la preocupación generada en la población.

Los análisis preliminares sugieren que la causa de las muertes podría ser una bacteria que provoca erisipela, una infección que no solo afecta la piel, sino que puede avanzar hacia una infección interna, lo que llevaría a la septicemia y, en consecuencia, a la muerte del animal. Las muestras recogidas están previstas a ser analizadas con prontitud, y se estima que a finales de octubre se tendrían los resultados definitivos sobre esta situación.

Fratto también mencionó que la bacteria en cuestión ha sido identificada en otros países como Australia, Nueva Zelanda, Países Bajos y Estados Unidos, donde se han registrado casos similares de mortandad de cetáceos. A pesar de esto, el especialista rechazó que exista un riesgo significativo para la salud humana, dado que no se tienen registros de contagios entre personas y cetáceos. La única excepción ocurrió con cerdos, pero se requirió de contacto directo y permanente con ellos.

Finalmente, se aconsejó a la población que evite el contacto con los cadáveres de los ballenatos, ya que representa un posible riesgo para la salud, especialmente en el caso de perros que podrían acercarse. Se instó a las personas a mantener una distancia segura y contactar a las autoridades ante la aparición de estos animales fallecidos, como ocurrió recientemente con una ballena muerta cerca del Club Náutico en Puerto Madryn.

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