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Investigadores del Conicet alertan sobre riesgos geológicos en El Chaltén

La tragedia natural en la frontera entre Nepal y China pone de relieve los riesgos geológicos en El Chaltén, donde investigadores del Conicet piden un sistema de alerta temprana. El retroceso del Glaciar Torre podría provocar deslizamientos peligrosos que impacten en la seguridad del pueblo y sus alrededores.

Por Clarin.com - Home5 min de lectura
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Investigadores del Conicet alertan sobre riesgos geológicos en El Chaltén

La devastadora catástrofe en la frontera entre Nepal y China, que dejó más de 600 muertos, reavivó las preocupaciones sobre los riesgos geológicos en El Chaltén, Santa Cruz. Investigadores del Conicet alertan sobre la inminente posibilidad de un deslizamiento en la cuenca del Lago Torre, motivando la urgencia de implementar un sistema de monitoreo y alerta temprana para esta zona.

La principal inquietud se centra en el retroceso del Glaciar Torre, que ha implicado un aumento en el volumen del Lago Torre, mientras que la falta de contención del glaciar debido a su retroceso ha llevado a que la ladera del Cerro Solo comience a deslizarse hacia el lago. Este fenómeno podría ocasionar un GLOF (inundación por desbordamiento de un lago glaciar), cuyo impacto devastador podría afectar a El Chaltén.

La geóloga Daniela Schmidt, quien realiza su doctorado en el Conicet bajo la supervisión del Dr. Diego Winocur, estudia la cuenca del Lago Torre y los riesgos asociados. Desde 1998 se ha observado un deslizamiento activo en la ladera norte del Cerro Solo, con cambios significativos documentados a través del tiempo. Las imágenes tomadas en 1988 y 2023 muestran el incremento en el movimiento de la ladera, lo cual ha elevado notablemente el riesgo de un colapso.

Dr. Winocur enfatiza que el fenómeno del deslizamiento podría ingresar de forma súbita al lago, generando así una ola capaz de desbordar la morena que actúa como dique natural. Este desbordamiento tendría efectos catastróficos, inundando el río Fitz Roy y afectando directamente a El Chaltén, que ha sido declarada Capital Nacional del Trekking.

Es importante señalar que las inundaciones en cuestión no serían simplemente de agua. En cambio, implicarían la llegada al área de rocas, sedimentos y troncos arrastrados desde el bosque, lo que complicaría aún más la situación. El glaciar, que ha perdido entre 900 y 1000 metros en su frente y se ha adelgazado unos 60 a 70 metros en los últimos 50 años, actúa como un soporte para las laderas del valle. Su retroceso genera un debilitamiento de las estructuras que lo rodean, provocando fracturas y deslizamientos progresivos.

Dada la gravedad del contexto, los expertos subrayan la necesidad de regular el turismo que visita senderos de trekking en la región, para garantizar la seguridad de los visitantes y residentes. La situación exige atención rápida y eficaz de las autoridades competentes en materia de protección civil y geológica.

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