Investigan a policías y un comerciante por maniobras con autos secuestrados en Neuquén
Una causa en Neuquén investiga a dos policías y un comerciante por retiros irregulares de vehículos secuestrados, tras una denuncia de un propietario. Las actuaciones revelan una posible red de desarmaderos involucrada en la maniobra.

En Neuquén, se lleva a cabo una investigación que involucra a dos policías y un comerciante, sospechosos de estar involucrados en una maniobra irregular con autos secuestrados. La causa se inició el 27 de agosto a raíz de la denuncia de un propietario que identificó su Peugeot 207 en una publicación de Marketplace. Este vehículo había estado retenido por la Policía desde un accidente en 2024 y debía permanecer en depósito oficial hasta su restitución o ser compactado.
La denuncia fue presentada por un policía que, aunque no formaba parte de la investigación, se vio llevado a actuar al reconocer su auto publicado para la venta. Tras su denuncia, el auto fue devuelto al parque industrial, aunque se encontró sin el tren trasero ni otras piezas, lo que pone de relieve la gravedad de la situación respecto a la posible red que opera sacando vehículos de los depósitos oficiales hacia desarmaderos.
El fiscal encargado del caso, Diego Fermín Azcárate, junto con el Departamento de Delitos Económicos y Asuntos Internos de la Policía de Neuquén, están a cargo de la investigación. En esta fase inicial, se pretende identificar a todos los involucrados y esclarecer qué persona autorizó cada retiro de los vehículos. La pesquisa apunta a esclarecer cómo ciertos vehículos eran retirados sin el debido permiso desde las playas de estacionamiento de la policía.
Hasta el momento, se realizaron siete allanamientos en domicilios y espacios vinculados a la investigación, incluyendo dependencias de la Policía de Neuquén y algunos desarmaderos en Centenario. Como resultado de estos operativos, se identificaron más de 100 autos que fueron marcados como secuestrados por la policía y además se encontraron 15 motos en condiciones similares. Estas actuaciones evidencian un sistema que podría estar operando de manera elaborada y bien organizada, evadiendo los protocolos establecidos para la gestión de vehículos retenidos.
Se busca establecer el destino de cada uno de estos autos: cuáles deberían haber vuelto a sus propietarios, cuáles estaban destinados a compactación, y cuáles habían sido desguazados. Parte del análisis también está centrado en determinar si ciertos desarmaderos adquirieron estos vehículos de buena fe antes de comercializar las autopartes, lo cual podría influir en el curso de las acusaciones.
Este caso resalta la relevancia de la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública, especialmente en el manejo de bienes que han sido secuestrados en el marco de investigaciones. La comunidad de Neuquén se mantiene expectante ante los resultados de esta investigación y la posible revelación de otros actos de corrupción en la esfera policial.