Investigan el robo de ampollas de fentanilo en un hospital de Rawson
El juez federal Gustavo Llera ha ordenado a la Justicia provincial de Chubut investigar el robo de 213 ampollas de fentanilo y 20 de propofol en el Hospital Santa Teresita. El caso fue denunciado por trabajadores del hospital, quienes solicitaron ser testigos protegidos ante el potencial desvío de medicamentos regulados.

La Justicia provincial de Chubut comenzará a investigar el robo de 213 ampollas de fentanilo y 20 de propofol que se registró en el Hospital Sub Zonal Santa Teresita en Rawson. La causa había sido originada a partir de una denuncia de personal sanitario en abril de 2026, que alertó sobre el faltante significativo de estos medicamentos, catalogados como controlados por la legislación de estupefacientes, y solicitó además la protección como testigos tras el hallazgo.
En un primer momento, la jueza provincial Karina Breckle se declaró incompetente para investigar y trasladó la causa al fuero federal. Sin embargo, el juez Gustavo Llera ha devuelto el expediente al sistema judicial provincial y ha ordenado que se lleven a cabo diligencias iniciales, como la toma de declaraciones a los denunciantes y la revisión de los registros de ingreso y egreso del hospital sobre estos medicamentos.
La Fiscalía de Rawson consideró que el faltante podía implicar una desviación de fármacos del circuito legal hacia un destino no autorizado. Esta situación fue el motivo principal que llevó a iniciar una investigación más profunda para determinar si realmente hubo un desvío de medicamentos y establecer posibles responsabilidades penales.
Los antecedentes del caso son preocupantes. En una reunión institucional de septiembre de 2025, ya se habían detectado irregularidades en el manejo de la medicación en el hospital, e incluso un empleado había sido nombrado como sospechoso en esas conversaciones, aunque no se había formalizado ninguna denuncia. Estas inconsistencias son fundamentales para el desarrollo actual de la investigación, ya que sugieren que el problema viene de más atrás en el tiempo.
El fentanilo, un opioide sintético utilizado para el tratamiento del dolor intenso, presenta riesgos elevados de abuso y adicción. Por esta razón, su manejo está estrictamente regulado. Las acciones de la Fiscalía, solicitando la protección de los denunciantes y promoviendo una investigación exhaustiva, buscan salvaguardar la integridad del hospital y de sus trabajadores, así como evitar que estos incidentes se repitan en el futuro.
La Justicia deberá ahora recopilar toda la información necesaria para determinar no solo el destino final de las ampollas desaparecidas, sino también si se configuran los delitos mencionados como hurto o administración fraudulenta por parte de los funcionarios del hospital. La comunidad espera que este caso sea esclarecido y que se tomen las medidas pertinentes para prevenir futuros incidentes similares.