Investigan la muerte de madre e hijo hallados en un apartamento de Santa Marta
Sonia Imelda Pilonieta y su hijo Benjamín fueron encontrados sin vida en un departamento en El Rodadero. La Fiscalía investiga las circunstancias de su deceso, tras hallar una carta junto a los cuerpos.

Los cuerpos de Sonia Imelda Pilonieta Tapias, de 53 años, y su hijo Benjamín Bautista Pilonieta, de 22, fueron descubiertos en un apartamento de El Rodadero, en Santa Marta, Colombia. Este hallazgo ha desatado una serie de interrogantes que mantienen alerta a las autoridades locales, dado que, hasta el momento, no se ha presentado nadie a reclamar los restos de las víctimas. La Fiscalía se encuentra investigando las condiciones de sus muertes, acentuada por la ausencia de familiares y la aparición de una carta junto a los cuerpos.
Los residentes del edificio dieron aviso a las autoridades debido al olor que emanaba del departamento y la inusual ausencia de ambos, que llevaban alrededor de seis meses viviendo en la ciudad después de trasladarse desde Bogotá. Los vecinos describen a la pareja como personas de bajo perfil que apenas interactuaban más allá de los saludos cotidianos. Benjamín trabajaba de manera remota y era el principal sostenedor económico del hogar.
La carta encontrada durante la inspección judicial ha tomado un papel central en la investigación, ya que ha llevado a los investigadores a descartar la posibilidad de una muerte accidental. Manuel Murillo, director de la Fiscalía Seccional Magdalena, confirmó que se está evaluando la autenticidad del documento y buscando determinar si refleja lo que sucedió antes del fallecimiento.
Aunque existen hipótesis que sugieren la ingesta de una sustancia tóxica, las conclusiones definitivas dependen de las pruebas científicas que se están realizando. La Fiscalía también lleva a cabo exámenes toxicológicos para identificar cualquier sustancia involucrada y evaluar si hubo intervención de terceros en el deceso.
Los peritos forenses han comenzado a analizar la computadora y los teléfonos móviles hallados en el apartamento, buscando evidencia digital que permita reconstruir las últimas actividades de Benjamín y Sonia. Esto incluye mensajes, búsquedas en Internet y llamadas, lo que podría ofrecer pistas sobre las circunstancias que rodearon su muerte, un caso declarado “lamentable” por las autoridades.
Hasta el momento, no se ha podido localizar a familiares cercanos, aunque se ha determinado que tenían vínculos en Bogotá y Santander. La situación se complica aún más al confirmar que el padre de Benjamín y los padres de Sonia han fallecido. La Fiscalía mantiene abiertas todas las líneas de investigación y ha solicitado la colaboración de cualquier persona que pueda proporcionar información relevante.