ADCDiario

Investigan la muerte de una niña de 11 años en un posible contexto de rituales

Nerea Geraldine Pereira, una niña de 11 años, fue encontrada sin vida en Berazategui, Buenos Aires. La autopsia reveló que no se trató de un suicidio, sino de un homicidio, lo que llevó a la detención de tres familiares relacionados con la víctima.

5 min de lectura
Compartir
Investigan la muerte de una niña de 11 años en un posible contexto de rituales

El caso de Nerea Geraldine Pereira, una niña de 11 años encontrada muerta el 30 de septiembre en la localidad de Berazategui, despertó una gran conmoción en la comunidad. La menor fue hallada en el baño de su casa en una posición fetal con una soga alrededor del cuello. Inicialmente, su abuela alegó que había sido un suicidio, pero los resultados de la autopsia revelaron que la causa de muerte fue una violenta golpiza, marcando un giro drástico en la investigación.

Los forenses encontraron lesiones graves, incluyendo daños en la aorta torácica y múltiples contusiones, lo que llevó a las autoridades a sospechar de un posible intento de simular un suicidio. En respuesta a estos hallazgos, la fiscal Gabriela Mateos de la UFI N°3 de Berazategui ordenó la detención de tres familiares de la menor: su madre, su abuela y un tío materno. Todos enfrentan cargos por homicidio agravado, que podría acarrear penas de prisión perpetua, mientras que otro tío, que intentó reanimarla, fue liberado por falta de pruebas.

La investigación también se ha adentrado en posibles componentes rituales en el crimen. Se han recibido testimonios que sugieren que algunos miembros de la familia practicaban ceremonias vinculadas con la religión Umbanda. Esta línea de investigación busca determinar si el crimen estuvo asociado a estas prácticas, aunque hasta ahora no hay evidencia concluyente que lo respalde.

Además de las circunstancias de su muerte, la autopsia reveló que Nerea había sufrido lesiones anteriores, sugiriendo que pudo haber sido víctima de abuso y violencia en el pasado. Se están llevando a cabo estudios adicionales para esclarecer estas hipótesis, incluida una posible agresión sexual que, de confirmarse, indicaría un patrón de abuso sistemático.

La situación escolar de Nerea también está bajo el escrutinio, ya que, aunque estaba matriculada, no asistía regularmente a clases, lo que llevaba a cuestionar las condiciones de su vida cotidiana. Las autoridades pretenden no solo esclarecer las circunstancias de su muerte, sino también analizar el contexto familiar que pudo haber permitido este tipo de violencia.

Este caso ha abierto un amplio debate en la sociedad sobre la violencia infantil y los mecanismos de protección que deberían estar disponibles para prevenir tragedias como esta en el futuro. Mientras la investigación avanza, la comunidad sigue atenta a los desarrollos judiciales y a la búsqueda de justicia para Nerea.

Compartir

Más noticias