Irak pide pruebas a Arabia Saudí sobre ataques y pospone visita de Al Zaidi
El Gobierno de Irak requirió a Arabia Saudí pruebas sobre supuestos ataques realizados desde su territorio, lo que llevó a la suspensión de la visita del primer ministro Ali Al Zaidi a Riad.

El Gobierno iraquí solicitó a Arabia Saudí que proporcione pruebas sobre acusaciones de ataques realizados desde suelo iraquí, tras las investigaciones que no confirmaron estos hechos. La petición surge en un contexto de crecientes tensiones, luego de que Riad atribuyera a milicias proiraníes los ataques con drones a sus instalaciones petroleras. En respuesta, Arabia Saudí, en conjunto con Estados Unidos, llevó a cabo bombardeos en varias provincias de Irak, resultando en al menos 20 muertos y 32 heridos.
El portavoz del Ejecutivo iraquí, Haider al Aboudi, enfatizó que Irak no ha autorizado el uso de su territorio para lanzar ataques contra países vecinos. A la vez, reafirmó que el primer ministro Ali Al Zaidi suspendió su visita a Riad, prevista para los próximos días, como resultado de la escalada en la situación. Este viaje era parte de sus primeras actividades oficiales al exterior, después de asumir el cargo hace tres semanas.
La situación se agravó tras los bombardeos, que fueron ejecutados mientras se establecían diálogos para investigar las acusaciones de Arabia Saudí. El Consejo de Seguridad Nacional de Irak ha propuesto un "plan integral" para proteger su soberanía y evitar el uso de su territorio por parte de grupos armados. Las fuerzas que realizan estas acciones se incluyen a milicias que operan al margen de las fuerzas armadas iraquíes y que están alineadas con Irán.
El portavoz iraquí indicó que el Gobierno se mantiene en una postura de no intervención en el conflicto regional, promoviendo la cooperación y la buena vecindad. También insistió en que no se ha permitido el lanzamiento de ataques desde Irak y que se busca una resolución diplomática a las tensiones existentes.
La reciente escalada de violencia llega en un marco de esfuerzos por parte del Gobierno de Al Zaidi para consolidar el control estatal sobre las armas en el país, una medida que busca desarmar a las milicias activas y debe ser implementada antes de finalizar septiembre. El panorama refleja una compleja dinámica regional donde Irak se encuentra en una encrucijada, tratando de equilibrar sus relaciones tanto con sus vecinos como con potencias extranjeras.