Irán amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz ante el bloqueo de EE.UU.
Teherán anunció que podría intensificar el cierre del estrecho de Ormuz en respuesta al bloqueo naval de Estados Unidos. Esta situación afecta a la economía global y el mercado energético.

El gobierno iraní emitió un fuerte aviso el 1 de agosto, indicando que podría incrementar el cierre del estrecho de Ormuz si Estados Unidos insiste en mantener su bloqueo naval sobre las embarcaciones y puertos iraníes. Mohamad Bagher Zolgadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, afirmó que la prolongación de estas medidas por parte de Washington complicaría aún más la situación y podría llevar al cierre de otros puntos estratégicos en la región.
El estrecho de Ormuz es crucial para el comercio mundial, ya que por allí transitaba una quinta parte del petróleo global antes del conflicto actual. Zolgadr hizo hincapié en que el impacto económico derivado de este cierre afectaría a los precios del crudo y, en general, a la economía mundial, un mensaje que resuena con las preocupaciones sobre la seguridad energética en diversos mercados.
Las tensiones entre Irán y Estados Unidos han escalado recientemente, especialmente después de la ruptura de un memorando de entendimiento entre ambos países en junio. Como respuesta al cierre del estrecho en rechazo a una nueva ruta de tránsito abierta por Omán, Estados Unidos reforzó su cerco naval, lo que provocó más intercambios de hostilidades y acusaciones.
A su vez, las autoridades militares iraníes no solo amenazaron con intensificar su defensa territorial, sino que también manifestaron su disposición a atacar infraestructura israelí y estadounidense en la región, describiendo como "locura" cualquier insinuación de acción militar directa desde estos países. Este ambiente tenso pone de manifiesto la complejidad del conflicto y la posibilidad de un conflicto armado más amplio.
Durante esta escalada, el presidente estadounidense Donald Trump decidió suspender temporalmente las acciones agresivas contra Irán, alegando la necesidad de dar espacio a posibles negociaciones. Sin embargo, expresó su creciente desconfianza hacia los negociadores iraníes, acusándolos de falsear la verdad. Esta relación tensa y volátil entre ambos países contribuye a un clima de incertidumbre económica y política en niveles internacionales.
La situación en torno al estrecho de Ormuz es un punto crítico no solo para la política del Medio Oriente, sino que también tiene repercusiones para el sistema energético global, lo que pone en evidencia la interconexión de los conflictos en la región con las economías de distintos países, incluidos aquellos en la Patagonia, que dependen de los mercados internacionales de energía.