Irán desmiente ataques contra Arabia Saudí tras acusaciones de Riad
Un funcionario del gobierno iraní negó las acusaciones de Arabia Saudí sobre un ataque con drones a su territorio, atribuyendo las acciones a grupos rebeldes. Este conflicto ha escalado en la región con retaliaciones militares por parte de Estados Unidos.

Un funcionario del gobierno de Irán ha desmentido las acusaciones de Arabia Saudí que apuntan a un ataque con drones contra instalaciones energéticas en su territorio. La declaración surge después de que Riad informara sobre el lanzamiento de drones dirigidos a sus infraestructuras petroleras, atribuyendo la responsabilidad a milicias iraquíes alineadas con Teherán. Según el vocero iraní, no existe ninguna conexión entre el gobierno de Irán y los proyectiles disparados desde territorios fuera de su control.
El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí había denunciado ataques a sus instalaciones en la Provincia Oriental, argumentando que estos provienen de milicias alineadas con Irán en Irak. El portavoz del Ministerio, el general Turki Al-Maliki, subrayó que estos ataques representan un acto terrorista que justifica el derecho de Arabia Saudí a defenderse, lo que refleja una creciente tensión entre ambos países.
Irán, por su parte, descalificó las afirmaciones de Arabia Saudí como un error de cálculo, enfatizando que esas acusaciones son consecuencia de un desconocimiento de la situación en Medio Oriente. Esta situación se inserta en un contexto más amplio de enfrentamientos entre Estados Unidos, Arabia Saudí e Irán, donde las tensiones han ido en aumento en las últimas semanas.
Recientemente, Estados Unidos y Arabia Saudí ejecutaron una serie de ataques de precisión contra posiciones de grupos alineados con Irán en Iraq. Estos ataques fueron una respuesta a más de treinta incidentes previos en los que se vieron involucrados drones de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) contra fuerzas estadounidenses y objetivos energéticos en Arabia Saudí. La posición estadounidense ha sido clara en cuanto a la necesidad de una acción militar para disuadir futuras agresiones.
El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) informó que se destruyeron varios centros logísticos y de armamento como parte de estos ataques. Además, se emitió una advertencia a la Guardia Revolucionaria y a sus aliados para que cesaran los ataques, para evitar una mayor escalada del conflicto.
Si bien Riyad ha expresado que no busca una mayor escalada, ha dejado en claro que responderá a cualquier agresión. Este intercambio de acusaciones y represalias se produce en un contexto geopolítico complejo donde Irán y los Estados Unidos están en constantes tensiones que involucran diversas facciones y países de la región.