Irregularidades en cooperativas del INAES: contratos por 76 millones de pesos
El Instituto Nacional de la Economía Social (INAES) enfrenta cuestionamientos tras la denuncia de presuntas irregularidades en contratos otorgados a cooperativas de limpieza vinculadas a su dirección. Estas cooperativas, creadas recientemente, recibieron más de 76 millones de pesos en adjudicaciones directas.

Una reciente investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) ha puesto en el centro de la polémica al Instituto Nacional de la Economía Social (INAES) y su directora, Catalina "Caty" Monreal, debido a la asignación de contratos públicos por más de 76 millones de pesos a tres cooperativas de limpieza. Esta denuncia ha surgido a raíz de la rápida creación de estas cooperativas, que se establecieron entre enero y febrero de 2026, y que, en enero de marzo del mismo año, obtuvieron contratos a través de adjudicaciones directas.
Las cooperativas involucradas son Dehe Sak Agua Limpia, Juntos por la Limpieza y el Bienestar y Bienestar de Limpieza y Buen Servicio. Estas entidades recibieron contratos de varias dependencias del Gobierno federal, tales como la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, y el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). De hecho, el contrato más significativo fue otorgado a Dehe Sak Agua Limpia, que recibió más de 50 millones de pesos.
La investigación también ha señalado que al menos en dos ocasiones, las contrataciones fueron respaldadas por estudios de mercado realizados por las mismas cooperativas que se beneficiaron de estos contratos, lo que ha despertado dudas sobre la transparencia del proceso. Según testimonios de miembros de las cooperativas, muchos desconocen los montos de los contratos que se firmaron en su nombre y sostienen que el control financiero de los recursos recae completamente en el INAES.
Los testimonios incluyen reclamos de trabajadores que fueron inducidos a dejar empleos en el sector privado bajo la promesa de participar en cooperativas, solo para encontrarse con que los recursos generados eran administrados de manera opaca. “Solo cambiamos de patrón, ahora el INAES es el que nos paga”, señaló uno de los socios, reflejando la falta de acceso a información financiera, cuentas bancarias y comprobantes relacionados con el uso de los fondos.
Adicionalmente, se ha informado sobre la adquisición de una oficina por parte de Monreal, valorada en 4.76 millones de pesos, lo que ha incrementado las críticas que ya enfrenta por la gestión del INAES, considerando que su compra ocurrió poco después de asumir el cargo. Aunque esta compra fue declarada como parte de su patrimonio, diversas voces han cuestionado la coincidencia temporal con la problemática denunciada sobre las cooperativas.
Hasta el momento, el INAES no ha emitido una respuesta oficial sobre las acusaciones, lo que mantiene la incertidumbre en torno a la gestión de recursos en estas entidades. La situación representa un nuevo capítulo en la relación entre las cooperativas, la administración pública y el control de fondos públicos, que está recibiendo una atención creciente en el contexto nacional.