Italia busca a Pep Guardiola como nuevo seleccionador nacional
La FIGC se reunió en Barcelona con Pep Guardiola para ofrecerle el cargo de seleccionador italiano. La propuesta surge en medio de una crisis en el fútbol italiano, tras varias eliminaciones en torneos internacionales.

La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) ha realizado un esfuerzo considerable para atraer a Pep Guardiola como nuevo entrenador de la selección nacional. Paolo Maldini y Leonardo, figuras claves en la nueva estrategia de la federación, mantuvieron una reunión secreta con el técnico español en Barcelona, donde le presentaron un ambicioso proyecto enfocado en recuperar el prestigio de la Azzurra de cara a la Eurocopa 2028 y el Mundial de 2030.
Desde 2006, Italia no ha logrado el éxito deseado en competencias de alto nivel, evidenciado por su falta de clasificación en los últimos tres mundiales y sus decepcionantes actuaciones en torneos anteriores. A pesar de haber conseguido la Eurocopa en 2020, la falta de resultados en las eliminatorias ha ocasionado cambios profundos en la dirección de la FIGC, incluyendo la reciente contratación de Maldini como director deportivo con el objetivo de reestructurar el fútbol italiano desde sus bases.
El interés de la FIGC por Guardiola se materializó en una propuesta que le permitiría tener autonomía total para elegir su cuerpo técnico y liderar tanto a la selección mayor como a las divisiones juveniles. Este plan se asemeja a los roles que desempeñan los entrenadores en clubes de élite, lo que podría ser un atractivo adicional para el estratega español.
Sin embargo, la negociación presenta interrogantes. Guardiola, tras una exitosa década en Manchester City, ha expresado el deseo de tomar un descanso de la dirección técnica después de haber logrado un notable palmarés. La relación previa del entrenador con Italia, donde jugó para Brescia y Roma y mantiene fuertes lazos personales, podría influir en su decisión.
Giovanni Malagò, presidente de la FIGC, intentó transmitir cautela, aunque dejó entrever sus expectativas al señalar que están en conversaciones para detallar el acuerdo. La figura de Guardiola, además de ser un sueño para la selección, también podría abrir la puerta a otros candidatos, como Roberto Mancini o Andrea Pirlo, que han sido mencionados como opciones probables para el puesto.
El futuro de la selección italiana es incierto pero la determinación de sus directivos es clara: conseguir un nuevo liderazgo que les permita retornar a la elite del fútbol mundial, ya sea con Guardiola al mando o explorando otras alternativas. La Azzurra buscará recuperar su lugar en el corazón de los aficionados y en el ámbito internacional, en un proceso que se plantea como una reconstrucción a largo plazo.