Jacobo Winograd reveló cómo logró ganar 4 millones en un casino de Mar del Plata
Jacobo Winograd narró su experiencia al hacer saltar la banca del casino de Mar del Plata, donde ganó 4 millones de dólares. Durante su confesión, también abordó sus problemas con el juego y el impacto de su adicción en su vida personal.

Jacobo Winograd, actor y empresario argentino, recordó su episodio en el casino de Mar del Plata donde logró ganar 4 millones de dólares en una única noche, un evento que tuvo repercusión a nivel internacional. En un diálogo reciente, Winograd reveló que su éxito no fue producto de la suerte, sino de una estrategia que implementó junto a un grupo de aproximadamente 40 personas. Según relató, estos cómplices compraron fichas previamente y en el momento adecuado se dirigieron a la mesa de apuestas especial, donde tuvo lugar su notable victoria.
El año del suceso fue 1988, y Winograd se manifestó como un jugador compulsivo, indicando que su adicción al juego era tan intensa que hasta los números para apostar se convertían en parte de sus sueños. Durante su relato en un programa de televisión, enfatizó que su acto no había sido considerado como una trampa, sino que fue una maniobra legítima dentro del juego. "Yo no hice trampa", aseguró, detallando cómo cada participante del plan cumplió con su papel en la lo que él considera un logro extraordinario.
Winograd explicó que antes de llevar a cabo la jugada, había pasado un periodo de reflexión y cuidado, sobre todo por el impacto emocional que el juego había tenido en su vida. Reconoció que, si bien disfrutó de grandes ganancias, también enfrentó pérdidas significativas que provocaron un profundo impacto en su bienestar personal y financiero. En sus palabras, el juego puede elevarte a lo más alto, pero también desplomarte, llevándote a la ruina.
El empresario aclaró cómo era el entorno del juego, haciendo hincapié en las tasas de interés de préstamos que muchos apostadores enfrentan, donde cada semana se devenga un 10% si no se paga a tiempo. Además, relató su experiencia dentro del mundo del juego, donde se convierte en común pedir dinero no para necesidades básicas, sino para jugar y seguir apostando, lo que conlleva un peligro de adicción y en muchos casos a situaciones extremas.
La confesión de Winograd resuena con aquellos que han tenido problemas de adicción, mostrando un aspecto introspectivo de su vida tras una nueva perspectiva desde la llegada de su hija en 1996, lo que según él, lo llevó a replantearse su relación con el juego. Este cambio en su vida le permitió distanciarse del casino durante 14 años, subrayando que la familia fue un detonante para su recuperación.
El relato de Jacobo Winograd es una ventana a las luces y sombras del juego, un tema que con frecuencia se discute en la sociedad argentina. Su historia destaca la delgada línea entre la suerte y la adicción, particularmente en lugares emblemáticos como Mar del Plata, donde la vida nocturna y los casinos están arraigados en la cultura local, pero también traen consigo un trasfondo de desafíos personales y económicos.