Jaime Bonilla niega amenazas a Marina del Pilar y denuncia manipulación
Jaime Bonilla, exgobernador de Baja California, desmintió un video en el que se le escucha amenazando a la actual gobernadora Marina del Pilar. Bonilla sostiene que el contenido es falso y afirma que se trata de una estrategia para desviar la atención de otros temas más graves relacionados con la administración estatal.

El exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla, rechazó la autenticidad de un video que circula en redes sociales donde se le atribuyen amenazas hacia la actual gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda. En su declaración, Bonilla expresó que no reconoce el contexto ni las personas presentes en dicho material, el cual califica de carente de validez probatoria. Durante una entrevista, sostuvo que manipular la voz de alguien mediante inteligencia artificial está a la orden del día y retó a aclarar detalles específicos sobre la grabación.
Bonilla, quien se desempeñó en el cargo entre 2019 y 2021, aseguró que la difusión del video forma parte de una estrategia del gobierno de Marina del Pilar y sus allegados, señalando que busca desviar la atención de otros problemas que afectan su gestión. Aseguró que toda esta controversia es una "cortina de humo" para ocultar audios comprometedores que la gobernadora enfrenta.
La confrontación entre Bonilla y Marina del Pilar lleva tiempo y se agravó durante la sucesión del poder en 2021. Ambos políticos inicialmente trabajaron juntos para fortalecer al partido Morena en el estado, pero la relación se deterioró debido a tensiones políticas y desacuerdos en la administración estatal. Este conflicto se intensificó con la reciente filtración de audios y el mencionado video, generando incertidumbre y atención mediática.
El periodista Luis Chaparro, quien publicó el video, mencionó que la disputa podría estar relacionada con un contrato millonario para una planta fotovoltaica, en el cual se involucra a Bonilla y exfuncionarios del gobierno. Sin embargo, Bonilla se defendió argumentando que este contrato no le pertenece, sino a una empresa, y retó a demostrar su implicación en el asunto.
La situación actual refleja no solo una disputa de poder entre líderes políticos en Baja California, sino también el impacto de la política local en la percepción pública y el manejo de la administración estatal. Este conflicto continuará desarrollándose, con posibles repercusiones en la política regional y en la imagen del gobierno estatal.
Con el clima político enrarecido, se espera que los eventos próximos influencien la dirección de la administración de Marina del Pilar, quien ha visto acentuadas las críticas en torno a su gestión. La respuesta de la gobernadora a estas acusaciones y su estrategia comunicacional serán claves en cómo se manejará esta crisis.