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Joven apicultor de Junín de los Andes busca impulsar la apicultura en la Patagonia

Un joven de 18 años de Junín de los Andes, Agustín Mabres Valdez, ha comenzado su emprendimiento apícola, Las Melarias, y aspira a fortalecer la actividad en la Patagonia. A través de su pasión por la apicultura, busca educar a otros apicultores y llevar su miel a todo el país.

Por Lorena Vincenty3 min de lectura
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Joven apicultor de Junín de los Andes busca impulsar la apicultura en la Patagonia

En Junín de los Andes, Agustín Mabres Valdez, un joven de 18 años, ha encontrado su vocación en la apicultura. Aún cursando la secundaria, su sueño es expandir su emprendimiento, Las Melarias, y fortalecer el sector apícola en la región. La historia de Agustín comenzó en la escuela, donde la apicultura, que inicialmente fue un tema de estudio, se transformó en una pasión después de aprender sobre la importancia ecológica de las abejas.

Un apoyo fundamental en su camino fue uno de sus profesores, quien le regaló cuatro colmenas durante las vacaciones, dándole así la oportunidad de adentrarse en este oficio. Este gesto no solo marcó el inicio de su emprendimiento, sino que también implicó un compromiso que Agustín tomó en serio. Su primera experiencia práctica fue en un apiario cercano, donde, tras experimentar varios errores, logró aprender rápidamente sobre el manejo y las características de las colmenas.

La primera extracción de miel resultó ser modesta, pero significó mucho para Agustín. Con un kilo y medio de miel producida, comenzó a conocer el proceso completo de la elaboración y envasado del producto. Este momento fue significativo al representar el esfuerzo y dedicación invertidos desde el nacimiento de su proyecto. Con entusiasmo, recuerda la satisfacción de tener un producto que había creado desde el inicio hasta el final.

Sin embargo, producir miel es solo una parte del desafío. Agustín entendió que también era crucial hacer llegar su producto al público. Para ello, utilizó redes sociales, particularmente Instagram, como herramienta de marketing para educar a las personas sobre la apicultura, el trabajo detrás de cada frasco y captar su interés por la miel. Sus videos no solo promovieron su miel, sino que también compartieron conocimientos sobre la actividad apícola.

Además de su deseo de crear una escuela para apicultores en la Patagonia, Agustín busca conectar con otros jóvenes interesados en la apicultura y fomentar una comunidad colaborativa. En un área donde la producción de miel puede ser menos reconocida, su visión podría impulsar la actividad apícola y contribuir a la economía local.

Con el aire puro y el entorno natural de la Patagonia como telón de fondo, Agustín sigue construyendo su futuro, convencido de que con esfuerzo y dedicación su emprendimiento puede crecer y ayudar a otros a descubrir el mundo de las abejas.

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