Joven boliviano murió tras ingerir 40 cápsulas de cocaína en Argentina
Un joven boliviano de 23 años falleció en Santiago del Estero tras ser detenido por transportar 40 cápsulas de cocaína. El caso destaca los riesgos del tráfico humano relacionado con las drogas.

Un joven boliviano de 23 años, identificado como Celestino Fernández Tola, falleció en Santiago del Estero tras una intensa agonía de casi dos semanas. Su caso, que se suma a un creciente número de detenciones de “mulas” en Argentina, pone de relieve los peligros del tráfico de drogas humano.
La tragedia comenzó el 30 de septiembre cuando Fernández Tola fue hallado descompensado en las calles de Pinto, manifestando intensos dolores abdominales y en busca de ayuda médica. Según fuentes oficiales, el joven había dejado un hostal por miedo a ser descubierto y, al ser atendido, se constató que había ingerido más de 40 cápsulas con cocaína. Su estado era crítico y requirió una intervención quirúrgica en el Hospital Regional Ramón Carrillo de la capital provincial.
A pesar de los esfuerzos médicos, su salud nunca logró estabilizarse. Luego de 12 días en terapia intensiva, presentó un cuadro febril y taquicardia que terminó con su vida, lo que ha conllevado a que este episodio se registre como el primer caso de fallecimiento de una persona que transportaba drogas en su cuerpo en la provincia de Santiago del Estero.
Este suceso ilustra el extremo riesgo al que se enfrentan quienes participan en estas redes de narcotráfico. El fenómeno de las “mulas” se ha intensificado en los últimos tiempos en Argentina, donde individuos son pagados para transportar drogas dentro de su cuerpo, lo que expone la vulnerabilidad de estos individuos interesados por el dinero fácil pero que pagan un alto costo.
El modo de operación usual consiste en que las “mulas” ingieren cápsulas o envuelven drogas en condones para el traslado, un proceso que conlleva el riesgo inmediato de que los envoltorios se rompan durante la digestión. Si esto ocurre, puede llevar a una intoxicación severa e incluso a la muerte, lo que llama la atención sobre la falta de medidas efectivas para combatir esta práctica peligrosa.
El caso de Fernández Tola resalta la necesidad de una mayor concientización sobre los peligros asociados al tráfico de drogas y destaca una problemática profunda en la que muchas personas, a menudo en situaciones de vulnerabilidad, son atraídas hacia actividades ilícitas con consecuencias fatales.
El impacto de este suceso no solo envía un mensaje claro sobre los peligros del tráfico de estupefacientes, sino que también evidencia la urgencia de abordar de manera integral la problemática del narcotráfico en Argentina, que afecta a muchas comunidades y pone en riesgo la vida de jóvenes, tanto argentinos como extranjeros.