Joven protagoniza accidente tras conducir a 140 km/h en estado de ebriedad
Un accidente vial ocurrido en Escobar involucró a un joven que conducía a alta velocidad bajo los efectos del alcohol y las drogas. El impacto dejó daños significativos en el vehículo y en la infraestructura cercana.

Un joven de 20 años, identificado como Tomás Valentín Olcese, protagonizó un grave accidente al conducir su Jeep Renegade a 140 km/h, sobrepasando la velocidad permitida. El hecho ocurrió en el partido de Escobar, cuando el conductor, acompañado por Santiago Enrique Sacavini, perdió el control del vehículo al tomar una curva. La dinámica del choque fue capturada tanto por una cámara instalada en la vía pública como por un video grabado desde el interior del auto.
Según un audio que Olcese envió a un amigo, el joven admitió haber estado consumiendo alcohol y marihuana antes de manejar, indicando que venían de un festejo y se dirigían a otro encuentro. En el mensaje, reveló que había "fumado un par de porros" y se describió como "medio escabio" en el momento del accidente. Este testimonio resalta la imprudencia que a menudo se relaciona con la conducción bajo los efectos de sustancias.
El impacto del accidente fue significativo. Olcese perdió el control del vehículo al pasar por una loma de burro, lo que resultó en un choque frontal contra un poste. La Jeep Renegade sufrió graves daños, particularmente en el frontal y la parte lateral, dejando la carrocería prácticamente destruida y uno de los neumáticos delanteros desprendido. Además, el choque provocó la caída de al menos dos postes de electricidad en la zona y causó daños en una cámara de seguridad cercana, interrumpiendo su funcionamiento.
Tras el accidente, ambos jóvenes fueron trasladados al Hospital Provincial Enrique Erill para recibir atención médica. Olcese sufrió un corte en una ceja que requirió sutura, mientras que su acompañante no presentó lesiones de gravedad. La Policía Científica se hizo presente en el lugar para realizar las pericias pertinentes y esclarecer la mecánica del accidente.
Este incidente pone de relieve la necesidad de una mayor concientización sobre los peligros de conducir en estado de ebriedad y el consumo de drogas, especialmente en jóvenes que participan en celebraciones sociales. La repercusión de este accidente podría llevar a nuevas campañas de prevención en la zona, así como también a un examen más crítico de las condiciones de seguridad vial en áreas donde se registran fiestas y reuniones.
Las consecuencias de la imprudencia al volante, reflejadas en este caso, deben resonar en la comunidad como un llamado a la responsabilidad y la importancia de priorizar la seguridad en las vías.