Jueces paraguayos defienden la condena a Edgardo Kueider por contrabando
Un tribunal en Paraguay condenó a dos años en suspenso al exsenador Edgardo Kueider por contrabando en grado de tentativa. Los jueces argumentaron que su fallo se basó en la ley y en las pruebas presentadas durante el juicio.

El Tribunal especializado en delitos económicos de Paraguay, compuesto por los jueces Matías Garcete Piris, Adriana Planas y Elsa García, condenó al exsenador Edgardo Kueider a dos años de prisión en suspenso por contrabando en grado de tentativa. La sentencia se origina en un incidente sucedido en diciembre de 2024, donde Kueider y su pareja, Iara Guinsel, intentaron ingresar al país desde Foz do Iguaçu con USD 200 mil sin declarar, lo que llevó a su detención en la frontera.
El magistrado Garcete Piris destacó que la resolución del caso no solo se basa en la gravedad de las acusaciones, sino también en la importancia de adherirse a las leyes y normas del país. En una reciente entrevista, señaló que el tribunal presentó un fallo fundamentado y objetivo, subrayando la necesidad de que todos los ciudadanos, independientemente de su estatus, sean juzgados con las mismas garantías procesales.
Durante el juicio, que concluyó el 13 de julio, los jueces evaluaron las pruebas y determinaron que las acciones de Kueider encajaban en la definición de contrabando según el código aduanero paraguayo. Sin embargo, la defensa argumentó que la legislación vigente entiende el contrabando como la comercialización de mercancías, sosteniendo que el efectivo no debería ser clasificado de esta manera. Esta extensa justificación fue necesaria, ya que no existía un precedente claro sobre este tipo de delitos en Paraguay.
Garcete Piris enfatizó que el caso de Kueider es significativo al ser uno de los primeros de su tipo que llegó a juicio oral y público, lo que permite discutir en profundidad aspectos vitales del derecho y la aplicación de normas relacionadas al manejo de divisas. La condena también se produce en el contexto de los esfuerzos de Paraguay por cumplir con estándares internacionales en la regulación del lavado de activos y el contrabando de divisas, siguiendo recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
El exsenador ha anunciado su intención de apelar la condena, argumentando que el tribunal no consideró de forma adecuada la legislación comparada a nivel mundial, particularmente en lo que respecta a la naturaleza del dinero. De este modo, el caso de Kueider no solo resalta un hecho delictivo, sino que también abre el debate sobre las normativas y la jurisprudencia en el país respecto al manejo de capitales sin declarar.