Juicio contra hombre por accidente fatal en la Ruta 40 que cobró dos vidas
J.G. enfrentará un juicio oral por un accidente ocurrido el 15 de mayo de 2025 en la Ruta 40, donde murieron un padre y su hijo. La decisión fue tomada por el juez tras una audiencia donde se consideraron pruebas clave para la acusación.

J.G., un hombre señalado como responsable de un accidente de tráfico que resultó en la muerte de Nicolás y Samuel Echeveste, padre e hijo, será juzgado en un tribunal colegiado. El incidente tuvo lugar el 15 de mayo de 2025 en la Ruta Nacional 40, uno de los corredores viales más importantes de la Patagonia que conecta diversas ciudades y puntos turísticos de la región. La audiencia que determinó que el caso avanzará a juicio fue presidida por el juez Maximiliano Bagnat y estuvo marcada por la presentación de pruebas por parte del fiscal Hernán Scordo.
El accidente ocurrió alrededor de las 19 horas, cuando J.G. conducía una camioneta RAM de manera imprudente, invadiendo el carril contrario y colisionando frontalmente con un Renault Logan. La pericia accidentológica llevada a cabo por Gendarmería Nacional fue fundamental para establecer la dinámica del choque y respaldar la acusación. Como resultado de la colisión, además de las víctimas fatales, otras dos personas resultaron con lesiones graves, lo cual agrava aún más la situación legal del imputado.
Durante la audiencia, el fiscal Scordo objetó ciertas pruebas presentadas por la defensa, especialmente aquellas relacionadas con el historial del acusado y un teléfono celular que se extravió. Sin embargo, el juez Bagnat permitió su incorporación al proceso, argumentando que podían ser relevantes para la defensa. A su vez, se rechazaron solicitudes de sobreseimiento y la posibilidad de suspender el proceso, lo que señala una firme determinación del tribunal para llevar el caso a su resolución.
La Fiscalía ha calificado los delitos cometidos por J.G. como homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas, dado el número de víctimas y el carácter imprudente de la conducción. Esta clasificación implica una pena que oscila entre 3 y 15 años de prisión y, dado que será juzgado por un tribunal de tres jueces, el caso promete ser un punto de atención en la región.
El juicio que se avecina no solo busca justicia para las víctimas, sino que también podría establecer precedentes en cuanto a la responsabilidad de los conductores en accidentes fatales en la Ruta 40, una vía que está llena de viajeros y turistas que disfrutan de los paisajes patagónicos, pero donde la seguridad vial sigue siendo un tema crítico.
La comunidad local y las organizaciones de víctimas de accidentes de tránsito velan por el desarrollo del juicio, reflejando la importancia que tiene la seguridad en las rutas para los residentes y visitantes de la Patagonia. Las deliberaciones sobre el caso están programadas para comenzar en breve, y se espera que se dé a conocer un veredicto que pueda proporcionar algún grado de cierre a los familiares afectados por esta tragedia.