Juicio por envenenamiento de perros en Rawson: condena inminente por gran toxicidad
La causa por el envenenamiento de tres perros en Rawson de Chubut avanza hacia su sentencia. La fiscalía informa que la cantidad de veneno hallado en los embutidos era suficiente para matar a veinte animales y espera una condena significativa para el imputado.

La causa judicial por el envenenamiento de tres perros en la ciudad de Rawson, Chubut, se aproxima a su resolución. La jueza Eve Ponce está por dictar sentencia sobre Carlos Rivas, quien está acusado de haber envenenado a las mascotas que murieron tras ingerir chorizos contaminados. El caso ha suscitado gran interés, no solo por la tragedia de los animales, sino también por las implicaciones legales que podría acarrear.
La fiscal Florencia Gómez, responsable de la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra Animales (Ufeayda), presentó durante su alegato final un sólido conjunto de evidencias. Los análisis de laboratorio, realizados por el SENASA y el Hospital Posadas, revelaron niveles de veneno considerables en los embutidos. La cantidad de carbofurán detectada es suficiente para haber causado la muerte de hasta veinte perros, lo cual la fiscal considera evidencia de un acto intencional y no un accidente.
El veneno hallado, incluido el carbofurán y su variante carbofurán fenol, está prohibido en Argentina desde 2018 debido a su elevada toxicidad y su acción negativa sobre el sistema nervioso. Gómez argumentó que la concentración de 276,02 mg de carbofurán en los chorizos está 20 veces por encima de la dosis letal media, lo cual sugiere un envenenamiento deliberado.
La defensa de Rivas, a través de su abogado Pablo Sánchez, ha puesto en duda las pruebas presentadas, argumentando que la investigación no fue exhaustiva. Según Sánchez, no se verificó adecuadamente la procedencia del veneno ni queda claro si su cliente arrojó efectivamente los chorizos envenenados. Además, cuestionó la falta de imágenes que probaran que los perros comieron de los embutidos.
Sin embargo, el abogado querellante Romano Cominetti, que representa a uno de los dueños de los perros, contrarrestó la defensa afirmando que es evidente que Rivas fue responsable de la muerte de los animales. Las pericias veterinarias detallaron el sufrimiento intenso que padecieron los perros, describiendo síntomas como salivación excesiva y temblores antes de fallecer, lo que ha llevado a la comunidad a exigir justicia.
El caso ha llamado la atención no solo por la brutalidad del hecho, sino también por las posibles sanciones a las que podría enfrentarse Rivas, en lo que sería un precedente significativo en la lucha contra el maltrato animal en la región. La condena que se dicte podría sentar un nuevo marco legal sobre delitos de esta naturaleza en Chubut, considerando la magnitud de la toxicidad presentada.