Justicia de Chubut niega el homeschooling a una familia de Puerto Madryn
Una familia de Puerto Madryn intentó educar a su hija de 4 años con homeschooling, pero la Justicia rechazó su solicitud, priorizando su derecho a la educación formal. La resolución ratifica la importancia de la escolarización presencial y el desarrollo social de la menor.

En Puerto Madryn, Chubut, una familia decidió retirar a su hija de 4 años del jardín de infantes para optar por la educación en el hogar a través de una plataforma educativa extranjera. Esta decisión surgió de desacuerdos con la dinámica escolar y preocupaciones relacionadas con el bienestar emocional de la niña, quien había manifestado episodios de llanto tras las vacaciones de invierno. Sin embargo, la falta de matrícula en una institución oficial reconocida llevó a que el Ministerio de Educación de Chubut interviniera ante el posible incumplimiento del derecho a la educación.
La jueza de Familia Mariela Panigadi dictó una resolución que ordenaba la escolarización presencial de la menor, argumentando que su derecho a la educación y a la socialización son primordiales. A pesar de que la familia apeló esta decisión, la Cámara de Apelaciones ratificó la sentencia, enfatizando que la educación en el hogar, sin el respaldo de una entidad homologada, no satisface los requisitos legales establecidos por la normativa educativa vigente.
Los jueces Guillermo Hansen y Heraldo Fiordelisi subrayaron que la escolarización no solo implica la adquisición de conocimientos académicos, sino también el desarrollo social, la interacción con pares y la enseñanza de normas de convivencia. En este contexto, destacaron que la opinión de la menor debía ser considerada en función de su edad y madurez, ya que en una audiencia previa había expresado su disfrute por asistir al jardín de infantes.
El fallo concluyó que interrumpir la educación formal de la niña, para imponer la modalidad de homeschooling elegida por sus padres, no representa el mejor camino para proteger sus derechos. Así, se resalta la obligación de mantener a la menor en el sistema educativo que garantiza tanto su aprendizaje como su desarrollo emocional y social.