Justicia por el crimen de Franco Ramírez: perpetua para su asesino
La justicia en el caso del homicidio de Franco Ramírez, ocurrido en Loncopué, resulta en una condena de prisión perpetua para el responsable, Juan Pedro Cides. La fiscal Laura Pizzipaulo junto a Sebastián Ramírez, hermano de la víctima, lograron revertir una sentencia previa que había impuesto 20 años de cárcel, considerada inconstitucional.

El crimen de Franco Daniel Ramírez, ocurrido en la madrugada del 1 de junio de 2025 en Loncopué, tuvo un desenlace judicial que generó gran repercusión en la comunidad. El joven perdió la vida tras ser apuñalado por Juan Pedro Cides, en un ataque sorpresivo durante una partida de cartas. La muerte de Ramírez, marcada por la traición, se convirtió en un catalizador para la indignación colectiva en el pueblo, que se movilizó en marchas pidiendo justicia.
Desde el primer momento, Sebastián Ramírez, hermano de la víctima, asumió un rol protagónico en la lucha por justicia. Asumió la representación de su hermano como querellante y se comprometió a trabajar incansablemente para obtener una condena adecuada para el asesino. Sebastián no solo lamentó la pérdida, sino que se convirtió en un defensor activo en los tribunales, participando de cada etapa del proceso judicial.
Laura Pizzipaulo, fiscal del Ministerio Público en Zapala, también desempeñó un papel fundamental en este caso. Junto a su equipo, llevó adelante la acusación que concluyó en un juicio el 30 de abril de 2026, donde Cides fue declarado culpable de homicidio agravado por alevosía. Sin embargo, la situación tuvo un giro inesperado cuando la jueza de cesura, Carolina González, impuso una condena de 20 años, un fallo que no contemplaba el Código Penal para delitos tan graves.
Frente a esta controversia, tanto la fiscalía como la querella decidieron impugnar la sentencia. La falta de fundamento suficiente para la declaración de inconstitucionalidad de la prisión perpetua y la creación de una pena no existente llevó a un nuevo análisis del caso. El 28 de agosto, el Tribunal de Impugnación Provincial resolvió favorablemente para la petición de la fiscalía, revirtiendo la decisión anterior y estableciendo la pena máxima.
La resolución del tribunal, dictada por unanimidad, no solo condenó a Cides a la prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional, sino que también sentó un precedente jurídico sobre el uso de la inconstitucionalidad en el sistema judicial. Los jueces subrayaron que la ley debe ser aplicada de manera justa y clara, reafirmando la necesidad de condenas adecuadas en casos de homicidio agravado por alevosía.
Este desenlace ha proporcionado un sentido de justicia tanto para la familia de Ramírez como para la comunidad de Loncopué, que había mostrado su apoyo incondicional desde el principio del proceso. La sentencia no solo representó un cierre para el caso, sino que también revitalizó la fe en las instituciones judiciales frente a la violencia y la inseguridad que impacta a muchas localidades patagónicas.