Keiko Fujimori asegura que no se eliminarán ni aumentarán feriados en Perú
Keiko Fujimori, presidenta del Perú, confirmó que no se eliminarán ni aumentarán los feriados nacionales, pese a un pedido legislativo en ese sentido.

La presidenta del Perú, Keiko Fujimori, respondió a los rumores sobre la posible eliminación de feriados nacionales asegurando que su gobierno no planea modificar estos días de descanso. Durante una transmisión en vivo, Fujimori manifestó que los feriados desempeñan un papel crucial en la promoción del turismo interno y que, por lo tanto, se mantendrá la actual cantidad de días festivos en el país.
En su mensaje, la mandataria hizo hincapié en que no se contempla ni la reducción ni la adición de feriados. Sin embargo, esta declaración contrasta con el contenido de un reciente pedido de delegación de facultades legislativas presentado al Congreso, que propone la modificación del régimen de feriados no laborables, incluyendo la posibilidad de disminuir su número. Esta discordancia ha generado preocupación y confusión entre la población, quien había interpretado la declaración inicial como un compromiso a mantener los feriados.
Los feriados nacionales en Perú son actualmente 16, y están diseñados para ser días de descanso tanto para el sector público como privado. Estas fechas no solo celebran eventos cívicos, históricos y religiosos, sino que también son consideradas clave para estimular la actividad turística y la movilidad interna dentro de la nación, aspectos críticos para la economía local.
La legislación peruana establece que el calendario feriado comienza cada año el 1 de enero y se extiende hasta el 25 de diciembre, incorporando días emblemáticos como el Día del Trabajo, la Independencia del Perú, y otros feriados que reflexionan la rica herencia cultural del país. En este contexto, los feriados largos ofrecen oportunidades para que los ciudadanos realicen viajes dentro de su territorio, lo que podría ser un alivio para la industria turística local.
A pesar de los esfuerzos de Fujimori por calmar la inquietud pública, la contradicción con el proyecto legislativo sugiere una posible tensión entre sus intenciones y las estrategias de su administración para fomentar la productividad en el país. La población se mantiene atenta a los desarrollos legislativos que, de implementarse, podrían llevar a cambios en un aspecto cultural importante de su vida social y laboral.
La discusión sobre la modificación de feriados es parte de un debate más amplio sobre cómo equilibrar el incremento de la productividad económica con la preservación de tradiciones que, como en el caso de los feriados, también son parte integral del tejido social peruano. Se aguarda la respuesta del Congreso frente al pedido de delegación de facultades y cómo esto afectará tanto a la administración de Keiko Fujimori como a la percepción pública respecto a su gestión.