Keiko Fujimori asume la presidencia de Perú con énfasis en seguridad y justicia
Keiko Fujimori tomó posesión como presidenta de Perú y delineó su plan de gobierno centrado en la seguridad ciudadana y la reactivación económica. En su discurso, hizo hincapié en que no habrá lugar para la corrupción en la Policía Nacional del Perú.
El 28 de julio de 2026, Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú durante una ceremonia en el Congreso, marcando el comienzo de su mandato para el periodo 2026-2031. Su llegada al poder se da en un contexto político marcado por la inestabilidad y los constantes cambios de gobierno en la última década.
En su primer discurso a la nación, Fujimori presentó siete objetivos principales que guiarán su gestión, centrándose en la seguridad ciudadana, la reactivación económica y el desarrollo de infraestructura. Una de las primeras medidas anunciadas fue el aumento del salario mínimo a 1.300 soles y la duplicación de la Pensión 65, dirigida a apoyar a los más vulnerables. También se propuso un programa llamado “Jóvenes con Futuro”, destinado a abordar la alta tasa de desempleo juvenil.
Con respecto a la seguridad, la presidenta mencionó que se implementarán diversas estrategias para combatir el crimen organizado y el narcotráfico, desafíos significativos en la actualidad. Fujimori se comprometió a recuperar el control estatal en áreas donde la violencia ha predominado, anunciando que las Fuerzas Armadas podrían liderar operaciones de seguridad en situaciones de emergencia, en colaboración con la Policía Nacional del Perú.
Fujimori también mencionó la necesidad de transformar el sistema penitenciario y de incorporar tecnología para mejorar la vigilancia y anticiparse a los delitos. Propuso fortalecer las unidades de flagrancia y crear una infraestructura de videovigilancia interconectada usando inteligencia artificial, acciones que buscan modernizar las estrategias de seguridad del país.
Un mensaje contundente fue dirigido a la Policía Nacional del Perú, donde advirtió que no tolerará a los miembros que se vinculen con actividades delictivas, afirmando que la corrupción dentro de la institución será severamente castigada. Añadió que se establecerá un sistema de reconocimiento al mérito para los policías que trabajen con integridad y dedicación.
El gobierno de Fujimori también planea solicitar facultades legislativas al Congreso para implementar rápidamente sus medidas contra la inseguridad y los efectos de fenómenos naturales como El Niño. Esta postura indica un enfoque proactivo para devolver la confianza a la ciudadanía en un contexto de creciente inseguridad.
El escenario político que se abre con la asunción de Fujimori plantea expectativas sobre la implementación de sus propuestas y su capacidad para enfrentar los serios desafíos que presenta el país, especialmente en lo relativo a la seguridad y la justicia. La reacción de la población y de las instituciones será clave para la estabilidad del nuevo gobierno.