Keiko Fujimori pide al Congreso poder reestructurar organismos estatales en Perú
El gobierno de Keiko Fujimori ha solicitado al Congreso facultades legislativas para llevar a cabo una reorganización de entidades estatales en Perú. Esto incluye la creación, fusión o eliminación de organismos públicos con el fin de hacer más eficiente la administración del Estado.
Keiko Fujimori, presidenta de Perú, ha presentado un proyecto al Congreso solicitando facultades legislativas por 120 días, con el objetivo de realizar cambios significativos en la estructura del Estado. Entre las áreas que se buscarán reformar se encuentran la seguridad ciudadana, la economía y la modernización administrativa. Un aspecto destacado de esta solicitud permite al gobierno reestructurar organismos estatales, lo que incluye la creación, fusión y eliminación de instituciones como la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) y la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil).
El enfoque de este proyecto promete dotar al Ejecutivo de la capacidad de realizar modificaciones en la estructura del Estado sin necesidad de someter cada cambio a votación legislativa. Esto implica que, una vez aprobada la solicitud, el gobierno podrá unificar entidades con funciones similares, absorber funciones de organismos que sean considerados redundantes o incluso cerrarlos y redistribuir sus recursos y personal a otras entidades que continúen brindando los servicios necesarios.
El objetivo principal de esta reorganización es mejorar la eficiencia del aparato estatal y eliminar la duplicidad de funciones. Se espera que estas modificaciones no solo incluyan cambios en los organismos mencionados, sino también en un amplio espectro de instituciones que dependen del Ejecutivo, lo cual abre la puerta a una revisión exhaustiva de cómo se administran los servicios públicos en el país.
Además de reformar la estructura de las entidades, el proyecto abarca modificaciones en las regulaciones laborales de los empleados estatales, proponiendo un enfoque meritocrático para los ascensos y capacitaciones, junto a la implementación de requisitos para acceder a posiciones de liderazgo dentro de la administración pública.
Si bien estas facultades tienen un potencial significativo para transformar el ámbito público, el proyecto también establece que todos estos cambios deben llevarse a cabo asegurando la continuidad de los servicios públicos. Hay que mencionar que la capacidad de cerrar ministerios o hacer modificaciones drásticas en la estructura del Estado se encuentra limitada por el marco constitucional peruano.
La reforma propuesta por Fujimori podría tener efectos relevantes en la gestión estatal y en la percepción de la administración pública entre los ciudadanos, quien esperan que los cambios logren efectivamente una mejora en la calidad de los servicios ofrecidos. Sin embargo, queda por ver cómo será recibida esta solicitud por parte del Congreso y cuáles serán las decisiones finales respecto a la estructura del Estado peruano.