Keiko Fujimori presenta su primer mensaje y establece un cronómetro de 1.826 días
En su primer mensaje a la nación, Keiko Fujimori marcó un cambio en la forma de comunicar su gestión y estableció siete metas claras para su gobierno, que cuenta con un plazo de 1.826 días.
Keiko Fujimori, al asumir la presidencia de Perú, presentó un mensaje que se aleja de la tradición de discursos extensos, estableciendo un plan de acción con un cronómetro de 1.826 días para concretar objetivos claros. Este enfoque busca no solo una mayor eficiencia en la ejecución de políticas, sino también rendición de cuentas, un aspecto que se considera fundamental ante los desafíos que enfrenta el país.
Durante su discurso, anunciadas como siete objetivos nacionales, la mandataria enfatizó la importancia de la seguridad ciudadana, proponiendo que las Fuerzas Armadas asuman un rol activo en el control del orden interno. Esta medida busca combatir de manera efectiva la violencia y el crimen que afectan a sectores vulnerables, como los pequeños comerciantes, y se complementará con el uso de inteligencia artificial para identificar patrones de delitos.
Fujimori también dirigió su atención hacia la prevención ante el Fenómeno El Niño, priorizando acciones inmediatas como la descolmatación de ríos y la asistencia técnica a agricultores, lo que podría ayudar a mitigar los impactos de desastres climáticos en el sector agrícola, clave para la economía peruana.
En cuanto a las políticas sociales, el mensaje incluyó el compromiso de aumentar la remuneración mínima y duplicar los beneficios de programas estatales como Pensión 65. Asimismo, se propuso la masificación de la Identidad Digital, destinada a simplificar la burocracia y facilitar el acceso a servicios básicos para la población.
Un aspecto relevante del discurso fue la propuesta de colaboración entre el Ejecutivo y los gobiernos regionales. Este esfuerzo apunta a mejorar la conectividad y la distribución de recursos en provincias tradicionalmente desconectadas del gobierno central, buscando optimizar la ejecución de obras y programas que respondan a las necesidades locales.
La jefa de Estado también mencionó la necesidad de cerrar la brecha en infraestructura vial, destacando la importancia de proyectos como la Nueva Carretera Central y la Longitudinal de la Sierra. Sin embargo, los plazos planteados generaron dudas sobre la viabilidad de completar estos proyectos en el tiempo estipulado, ya que la burocracia suele alargar los procesos de licitación y ejecución.
Finalmente, aunque el mensaje establece un camino claro hacia adelante, persiste la incertidumbre sobre la capacidad del gobierno para cumplir con los plazos y objetivos planteados, considerando la complejidad de la situación económica y social del país. La instalación de un nuevo gobierno y su planteamiento de políticas será crucial para el desarrollo de su agenda.