Kombucha neuquina Blüte: una propuesta original desde el territorio
La marca de kombucha Blüte surge en Neuquén como una propuesta local que busca innovar en el mercado de bebidas saludables. Fundada por Mariano Cocco y Lucas Arens, la bebida se elabora con sabores únicos, aprovechando técnicas de fermentación que destacan la calidad de los ingredientes regionales.

La kombucha, una bebida fermentada que ha ganado popularidad en el mundo, ha dejado de ser un producto exclusivo de las cocinas caseras para convertirse en una opción comercial en crecimiento. En este contexto, Blüte, una marca neuquina creada por Mariano Cocco y Lucas Arens, busca hacer su aporte al mercado de la Patagonia, donde la kombucha aún se presenta como un nicho por explorar.
La fundación de Blüte responde a una observación de las tendencias en mercados desarrollados, como el estadounidense y el europeo, donde la kombucha ha encontrado un lugar significativo. Aun así, en la Patagonia, hay una oportunidad para construir una marca que dialogue con el territorio sin caer en los elementos visuales típicos vinculados a su geografía.
Blüte ofrece tres variedades de kombucha: Manzana y Canela, Limón y Jengibre, y Frambuesa y Pimienta Rosa. Estas combinaciones buscan equilibrar sabores familiares con un enfoque más gourmet, evitando la simplicidad lineal que caracteriza a las bebidas gaseosas. La propuesta busca conectar al consumidor con un producto fresco, ligeramente ácido y con un perfil aromático complejo.
La elaboración de esta bebida comienza con un té endulzado, donde interviene el SCOBY (cultura simbiótica de bacterias y levaduras), que transforma el azúcar en su proceso de fermentación. Esto genera no solo el sabor característico, sino también el mismo burbujeante que distingue a la kombucha. Un aspecto clave mencionado por los fundadores es que el azúcar, lejos de ser un simple componente, actúa como alimento esencial para las bacterias y levaduras durante la fermentación, lo cual complica las comparaciones entre la cantidad inicial y el producto final.
El proceso de producción requiere una atención rigurosa a los detalles. Para lograr un estándar de calidad que mantenga la identidad de la marca, Blüte necesita realizar múltiples ensayos para afinar las proporciones, los tiempos de fermentación, y la selección de materias primas. Esto implica un compromiso continuo con la calidad y la autenticidad del producto presentado al consumidor.
La ruta del desarrollo de Blüte no solo representa una oportunidad comercial; implica también un esfuerzo por resaltar lo local y lo auténtico en un contexto de creciente demanda por bebidas saludables. Con su enfoque distintivo, Blüte podría no solo posicionarse en el mercado regional, sino también contribuir al reconocimiento de la riqueza de la producción artesanal en la Patagonia. Mientras tanto, el futuro inmediato para Blüte incluye consolidar su presencia en el mercado y seguir probando sabores que conecten con los consumidores, lo que podría abrir más puertas para la kombucha en la región.