L-Gante revela cómo su tío lo introdujo al consumo de drogas en su niñez
En una reciente emisión de Podemos Hablar, L-Gante recordó una experiencia desafiante de su adolescencia en la que su tío lo introdujo al consumo de drogas. Esta revelación generó conmoción tanto en el público como en los panelistas.

L-Gante, el popular cantante argentino, sorprendió en la última emisión del programa "Podemos Hablar" al narrar una experiencia dolorosa de su infancia que lo marcó de por vida. Durante su participación, el artista recordó cómo su tío, quien llegó a vivir temporalmente en su casa, lo introdujo al consumo de drogas cuando él tenía apenas 13 o 14 años. Esta confesión emocionó e impactó a los presentes, generando un espacio de reflexión sobre sus vivencias pasadas y el contexto de su vida familiar.
El relato comenzó cuando el anfitrión, Andy Kusnetzoff, planteó a L-Gante la pregunta sobre el momento más duro de su vida. Él describió cómo su madre trabajaba largas horas, dejando al joven en una situación de soledad y vulnerabilidad. La llegada de su tío, tras una separación matrimonial, supuso una nueva dinámica familiar, aunque inicialmente no tenía una relación cercana con él. La interacción entre ellos se intensificó en su hogar, donde se forjaron momentos que marcarían a L-Gante profundamente.
En una parte de su narración, L-Gante recordó un episodio específico que cambió el rumbo de su vida: la mañana que su tío lo despertó aludiendo a un desayuno poco convencional, que resultó ser el consumo de una línea de drogas. Este momento crítico no fue sólo un acto aislado, sino un punto de inflexión en su adolescencia, donde se enfrentó a un mundo completamente nuevo y riesgoso. Confesó que, aunque no había estado expuesto antes a estas sustancias, esa experiencia se convirtió en un acontecimiento definitorio para su vida.
El impacto de sus palabras resonó entre los panelistas, quienes reflexionaron sobre las situaciones que los jóvenes pueden enfrentar en entornos difíciles. L-Gante mencionó que, con el tiempo, llegó a comprender la gravedad de esa experiencia, resaltando un sufrimiento que lo acompañó a lo largo de su vida. La ausencia de su padre y la carga emocional que esto conllevó se convirtieron en elementos recurrentes en su relato, revelando las dificultades que atraviesan muchos niños y adolescentes en contextos similares.
La historia de L-Gante ofrece una mirada introspectiva sobre las realidades sociales que pueden llevar a un joven a tomar decisiones peligrosas, a menudo influenciado por figuras familiares. Esta narrativa no solo expone los riesgos asociados al uso de drogas en la juventud, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de un apoyo social y familiar. Así, su testimonio se convierte en un medio para concienciar sobre los desafíos que enfrentan muchos adolescentes en entornos vulnerables.
A través de su participación en el programa, L-Gante no solo compartió su dolorosa historia personal, sino que también propició un dialogo necesario sobre las adicciones y el papel que juegan las relaciones familiares en el desarrollo de los jóvenes. Se trata de un recordatorio de la complejidad de la vida y de las difíciles decisiones que pueden enfrentar los adolescentes.