La abuela de la Niña A. denuncia demoras en la Justicia de Zapala
Silvana Quiroz, abuela de la Niña A., expresa su descontento por la lenta respuesta judicial respecto a la separación de su nieta de la familia que la crió. La abuela critica el aislamiento impuesto a la menor y la falta de respuestas de la Cámara de Apelaciones.

En Zapala, la situación de la Niña A., de 10 años, ha cobrado protagonismo tras la separación de su familia de crianza luego de una controversia judicial que se originó hace más de dos meses. Silvana Quiroz, abuela paterna de la menor, ha alzado su voz para criticar la falta de acción y la demora por parte de la Cámara de Apelaciones y la Defensoría de los Derechos del Niño y del Adolescente. Para Quiroz, el tiempo transcurrido sin respuestas concretas es un indicativo del sufrimiento que atraviesa su nieta, quien estuvo en cuidado de otra familia desde los 6 meses de edad.
La abuela señala que la situación se agrava por la imposición de una medida perimetral que afecta a la familia que crió a la niña. Quiroz manifiesta su angustia, evidenciando que han sido personas afectivas en la vida de A. y que actualmente sufren su ausencia. “No somos una amenaza para ella. Solamente buscamos saber cómo está y mantener el vínculo afectivo que hemos construido”, expresa, resaltando el dolor de estar excluidos de la vida de su nieta.
Adicionalmente, Quiroz ha recibido denuncias de que la niña no puede interactuar con su entorno familiar, lo que supone un impacto negativo en su bienestar emocional. La abuela plantea interrogantes sobre el hecho de que una niña no pueda saludar a personas que han sido significativas en su vida. Considera que esto interrumpe la historia afectiva de A. y agrava el desarraigo al que se enfrenta, argumentando que se trata de una intervención sistemática en los vínculos que la niña ha establecido.
El proceso judicial se inició en 2023 con pedidos de guarda, que culminaron en una decisión tomada el 27 de agosto por la jueza Gloria Anahí Martina. A solo días de jubilarse, la magistrada unificó las causas y dispuso que la niña quedara al cuidado de su madre biológica, desconociendo el vínculo que había desarrollado con su familia de crianza, que también dependía de un mercadito para su sustento. Esta decisión se ha considerado arbitraria por parte de los defensores de la familia que ha criado a A., quienes han señalado el uso inapropiado del término "apropiadores" en la resolución del tribunal.
El 3 de octubre, la Justicia tomó una decisión que generó cierta expectativa: una audición por medio de una Cámara Gesell se programó para que la niña pudiera ser escuchada de manera más segura y evitar su revictimización. Este paso es esencial para evaluar su estado emocional y la magnitud del desarraigo que sufre. Sin embargo, a medida que avanza el tiempo, la familia de crianza sigue a la espera de resultados, mientras que la abuela no abandona su lucha por los derechos y el bienestar de su nieta, recordando la importancia de su presencia en la vida de A.