La actividad industrial argentina cayó un 2% en 2026 según la UIA
Un reciente informe de la Unión Industrial Argentina revela que la producción manufacturera en el país ha disminuido un 2% en 2026. A pesar de un leve crecimiento en julio, el sector enfrenta un estancamiento generalizado y continúa por debajo de los niveles de producción de años anteriores.

El informe más reciente del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) muestra un desalentador panorama para la industria nacional, con una caída acumulada del 2% en 2026 en comparación al año pasado. A pesar de un leve incremento interanual en julio, se plantea que dicha mejora se debe a un punto de comparación bajo y no indica una verdadera recuperación en el sector manufacturero.
La situación actual refleja un escenario de estancamiento que comenzó a mediados de 2025, afectando a diversas áreas productivas como la automotriz, la construcción y los bienes durables. En términos de producción mensual, la actividad se mantuvo estable pero con una leve contracción del 0,6% sin ajustes estacionales respecto a junio. En comparación con los niveles de 2022 y 2023, la industria opera un 10% por debajo, lo que acentúa la preocupación de los especialistas.
En relación a los indicadores oficiales proporcionados por el Indec, el informe destaca que, a pesar de un crecimiento del 2% interanual registrado en junio, el acumulado de la primera mitad del año muestra un retroceso del 2,2%. Este contexto denota una caída del 11% respecto a 2022, lo que refuerza la percepción de un sector en crisis.
Particularmente, la actividad constructiva ha registrado descensos alarmantes, con fuertes caídas en la demanda de cemento para proyectos menores, que ha perdido un 30% de su volumen desde 2022. En términos mensuales, los despachos de cemento cayeron un 4,6% y el Índice Construya, que mide ventas de insumos, un 0,8%. Estas cifras ponen de manifiesto la vulnerable situación del sector de la construcción en el contexto actual.
La industria automotriz también ha sufrido un duro impacto, con una disminución del 6,8% en la producción mensual y del 18% acumulado en los primeros meses del año. Simultáneamente, la demanda de energía eléctrica por parte de los grandes usuarios industriales ha retrocedido un 3,5% en comparación con junio, quedando un 6% por debajo del consumo de 2022.
Por otro lado, algunos segmentos dentro del sector metalúrgico han mostrado signos de leve mejora, como la producción de acero, que aumentó un 3,4%. Sin embargo, este crecimiento se ve ensombrecido por la tendencia general del resto de la industria.
De cara al futuro, será crucial que las autoridades y los actores del sector implementen medidas efectivas para estimular la producción industrial, ya que el estancamiento actual podría tener consecuencias graves para la economía y el empleo en el país.