La Agencia de Turismo de Río Negro debate su futuro tras recibir US$ 5 millones
La Agencia de Turismo de Río Negro ha recibido casi US$ 5 millones hasta la fecha y se debate su futuro en medio de dificultades de gestión. La posible modificación de su ley de creación redefine su rol en la política turística provincial.

La Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR) ha logrado reunir hasta el momento la suma de $7.668 millones, equivalente a aproximadamente US$ 5 millones, de su asignación provincial para el año 2026. Esta cifra se proyecta que ascenderá a $10.224 millones, cerca de US$ 6,6 millones, al cierre del año. Esta financiación está destinada principalmente a fomentar la infraestructura turística, que se traduce en la construcción de instalaciones como dos escuelas.
El esquema de financiamiento para la ATUR se basa en la ley provincial que le otorga el 45% de lo recaudado por Ingresos Brutos provenientes de actividades turísticas. A pesar de que esta fuente de ingresos está garantizada, la Agencia ha enfrentado variados problemas en su funcionamiento, que se manifiestan a través de la reciente renuncia de su director general, Diego Piquín. La situación ha llevado al Gobierno provincial a tomar distancia de los inconvenientes, subrayando que la ATUR posee una composición mayoritariamente privada.
El directorio de la ATUR está compuesto por 14 miembros, de los cuales solo cuatro son representantes del Estado, incluida la presidenta, Sol Canalda, quien es la secretaria de Turismo. La ley N° 5771 contempla mecanismos de control específicos, permitiendo a órganos de control interno establecer medidas para garantizar su funcionamiento, aunque estas medidas han sido criticadas por limitar la operatividad de la Agencia.
El gobernador Alberto Weretilneck ha expresado su interés en modificar la ley de creación de la ATUR, reconociendo la necesidad de ciertas funciones que actualmente están delegadas a la Agencia, que deberían regresar bajo el control gubernamental. Esta reflexión surge en un contexto donde el Estado tiene un rol crucial en la planificación y la infraestructura del turismo provincial.
Recientemente, el ministro de Desarrollo Productivo, Carlos Banacloy, también ha hablado de la posibilidad de reformar la legislación, aludiendo a que este contexto podría ser el adecuado para discutir posibles cambios. La discusión en torno a la ATUR plantea interrogantes sobre su rol y su futura funcionalidad en la política turística de Río Negro, en un escenario donde su estructura actual ha mostrado falencias.
El futuro de la Agencia se presenta incierto, y la necesidad de encontrar un equilibrio entre la gestión privada y el control estatal en el ámbito turístico será fundamental para lograr un desarrollo sostenible del sector, crucial para la economía de la región.