La alta morosidad afecta el consumo y genera dudas ante las elecciones de 2027
El incremento de la morosidad entre las familias argentinas plantea desafíos para la reactivación del consumo. A medida que se aproximan las elecciones de 2027, los inversores muestran incertidumbre respecto a la situación económica actual y futura.

La creciente morosidad en los créditos familiares en Argentina ha suscitado preocupaciones sobre su impacto en el consumo y la reactivación económica. Actualmente, muchos hogares enfrentan dificultades para cumplir con sus obligaciones crediticias, lo que puede limitar la capacidad de gasto y consumo, pilares clave del crecimiento económico. La situación se complica aún más con la inestabilidad política y los movimientos en el escenario electoral de cara a 2027, lo que genera cautela entre los inversores.
Recientemente, el gobierno de Javier Milei ha buscado alinearse con el PRO, en un intento de formar una alianza que permita enfrentar los próximos comicios. Esto ha traído consigo una incertidumbre generalizada sobre el futuro político y económico del país. A pesar de estos esfuerzos, las tasas de morosidad están en niveles récord y el consumo sigue sin reactivarse, lo que es una señal negativa para la economía en su conjunto.
Particularmente preocupante es el hecho de que, aunque se han registrado estabilizaciones en la tasa de inflación y ciertos indicadores económicos, la falta de acciones concretas para revitalizar el crédito ha generado dudas. Según analistas, el dólar ha alcanzado el valor de $1.500, lo que limita la posibilidad de incentivos económicos. Esto, a su vez, ha llevado al Banco Central a encarecer las tasas de interés, que ahora están en un 2% mensual. Estas medidas, aunque buscan contener la inflación, complican aún más el acceso a financiamiento para las familias.
En este contexto, la consultora FMyA apunta que la percepción negativa sobre el gobierno ha aumentado, reflejándose en el incremento del riesgo país a 470 puntos básicos. La situación se ha agravado debido a que las encuestas indican una pérdida de apoyo al gobierno de Milei, que se encuentra en una posición electoral incierta, con un 35% de intención de votos según proyecciones.
Analistas de la consultora EconViews destacan que la actual estancamiento en la actividad económica puede estar relacionado con la falta de créditos, que a su vez están impactados por la morosidad elevada. La falta de una regulación más flexible para otorgar préstamos, especialmente en dólares, podría ser otra de las razones detrás del bajo nivel de actividad que se observa en el país.
A medida que se acercan las elecciones y persisten estas inquietudes económicas, tanto el consumo como el crédito seguirán siendo factores críticos para el futuro inmediato de Argentina. Las próximas semanas serán clave para observar si el gobierno puede implementar políticas efectivas que rompan el ciclo de morosidad y comiencen a restablecer la confianza del consumidor e inversor.