La ambulancia amarilla que ayuda a pacientes terminales a cumplir sus deseos
La Ambulancia del Deseo en Rosario ofrece a pacientes terminales la posibilidad de realizar sus últimos deseos y disfrutar de momentos especiales. Desde su inicio, ha realizado 11 viajes y tiene más solicitudes en espera.

En Rosario, un original proyecto conocido como la Ambulancia del Deseo está llevando a cabo una noble misión: ofrecer a pacientes terminales la oportunidad de cumplir sus últimos deseos, trasladándolos de manera gratuita a lugares significativos para ellos. Desde su lanzamiento en junio, la iniciativa ha concretado 11 viajes exitosos, con otros ocho pedidos pendientes de atención, abriendo así una vía emocional para quienes se encuentran en la etapa final de sus vidas.
Este servicio involucra un compromiso solidario de un equipo de 23 voluntarios, compuesto por médicos, enfermeros, psicólogos, técnicos y bomberos. Su labor no solo implica el traslado físico de los pacientes, sino también un profundo acompañamiento emocional en cada uno de los viajes. Las peticiones no siempre son elaboradas; algunos solo anhelan asomarse al río, celebrar el cumpleaños de un ser querido, visitar su club de toda la vida o simplemente disfrutar de una tarde al aire libre.
Un caso significativo es el de Teresita, una mujer con una enfermedad terminal que, tras largos períodos de internación, podía ver la costa del río Paraná donde había compartido momentos memorables con su familia. Gracias a la Ambulancia del Deseo, pudo revivir esos instantes de felicidad, acompañada de sus seres queridos, disfrutando del paisaje y la compañía mientras compartía un mate.
El fundador del proyecto, Juan Manuel Gálvez, enfatiza que el proceso comienza por escuchar las voces de los pacientes. Tras esto, el equipo realiza una evaluación detallada del estado de salud del interesado junto a sus médicos para garantizar un traslado adecuado. Esta atención personalizada es fundamental para organizar el viaje, asegurando la comodidad y la seguridad del paciente durante toda la experiencia.
El modelo de esta ambulancia solidaria se inspira en la experiencia de Kees Veldboer, quien estableció el primer servicio de este tipo en Róterdam, Países Bajos, en 2007. La idea surgió cuando un marino, Mario Stefanutto, expresó su deseo de navegar una vez más. A partir de esa vivencia, Veldboer creó una fundación que ha sido replicada en varios países, incluyendo la reciente adaptación en Argentina.
La llegada de la Ambulancia del Deseo a Rosario representa un hito en el abordaje de la atención final y el bienestar emocional de los pacientes terminales, brindándoles no solo un paseo, sino una oportunidad para reconstruir memorias y despedirse de la vida de una manera más significativa. Con más solicitudes en el horizonte, el proyecto tiene el potencial de generar un impacto profundo en la comunidad, recordando la importancia de acompañar en esos momentos críticos.
Este servicio no solo transforma la experiencia de los pacientes, sino que también invita a la sociedad a reflexionar sobre la movilidad y el derecho a cumplir deseos personales en los momentos más delicados de la vida.