La anestesióloga Leclercq se defiende tras su implicación en un caso de anestésicos
La anestesióloga Chantal Leclercq se pronunció públicamente tras ser involucrada en un caso relacionado con el desvío de anestésicos. En su comunicado, describió la difícil experiencia vivida en los últimos meses y rechazó las acusaciones en su contra.

Chantal "Tati" Leclercq, anestesióloga residente del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia, expresó su malestar a través de un post en redes sociales tras ser implicada en una investigación por el presunto desvío de anestésicos, relacionados con la muerte de Alejandro Zalazar en febrero en Buenos Aires. En su publicación, Leclercq relató un torrente de emociones y procesos de apoyo personal que enfrentó desde que su nombre saltó a la luz en este contexto.
Leclercq remarcó que su vida ha sido profundamente afectada durante los últimos seis meses, periodo en el que buscó apoyo psicológico, psiquiátrico y legal. La joven aseguró haber perdido amistades y se dedicó a la escritura y la práctica del yoga como formas de aliviar la presión. En una parte de su descargo, hizo hincapié en su incredulidad respecto a las acusaciones, en un tono irónico respecto a cómo se la considera "peligrosa".
La investigación que la involucra se desencadenó tras la muerte de Zalazar, quien falleció el 20 de febrero a causa de una supuesta sobredosis de propofol y fentanilo. Esto llevó a las autoridades a indagar sobre el origen de las sustancias anestésicas utilizadas y cómo habían salido del circuito médico. En este contexto, Leclercq fue objeto de un allanamiento en su vivienda, y las acusaciones giran en torno a su supuesta relación con otros implicados en la causa, como Hernán Boveri y Delfina Lanusse.
Aún no se ha establecido una calificación definitiva para la causa del desvío de anestésicos, que mantiene bajo investigación la muerte de Zalazar como una averiguación de muerte dudosa. La situación ha suscitado un gran interés mediático y desasosiego en el entorno sanitario, ya que involucra a profesionales del área de la anestesiología y pone de manifiesto la necesidad de examinar los protocolos en el manejo de medicamentos que, aunque son de uso hospitalario, pueden tener un impacto considerable en el ámbito recreativo y delictivo.
La defensa de Leclercq continúa en pie mientras se presentan nuevos elementos en la causa. Este episodio abre un debate sobre la ética médica y el control de sustancias anestésicas, área en la que se pretende encontrar la verdad a través de la investigación judicial. La comunidad médica y los implicados miran con atención el desenlace de esta compleja situación que no solo afecta a profesionales, sino también a la confianza pública en el sistema de salud.