La Anónima reporta pérdidas de $41.000 millones por la morosidad en su tarjeta
La cadena La Anónima experimentó una pérdida de $41.151 millones en su negocio financiero debido al aumento de la morosidad de sus clientes en la tarjeta Tarjetas del Mar. Este deterioro en la capacidad de pago de las familias resalta el impacto de la crisis económica en el sector empresarial.

Durante el último ejercicio cerrado el 30 de junio, La Anónima informó sobre unas pérdidas de $41.151 millones en su negocio financiero, un efecto directo de la creciente mora en su tarjeta de crédito, Tarjetas del Mar. El índice de morosidad alcanzó un 12,8% en junio, la tasa más alta desde 2010, lo que refleja una crisis en la capacidad de pago de muchas familias argentinas.
El incremento en la incobrabilidad ha sido alarmante: los cargos por deudores incobrables pasaron de $13.297 millones a $48.675 millones, marcando un aumento del 266% en términos reales. A pesar de que los ingresos netos de Tarjetas del Mar crecieron de $18.931 millones a $26.197 millones en el mismo período, estos no fueron suficientes para contrarrestar el aumento de las deudas incobrables y los gastos administrativos, lo que resultó en una pérdida casi cuatro veces mayor que en el ejercicio anterior.
Este problema de morosidad no solo afecta a La Anónima, sino que se ha extendido a muchas empresas que también han utilizado el crédito como herramienta para impulsar sus ventas. La cadena de supermercados, que tiene una fuerte presencia en varias provincias, enfrenta un desafío particular dado que su negocio está vinculado al consumo diario de los hogares, lo que hace más evidente la situación financiera de sus clientes.
Ante este escenario, La Anónima ha decidido reaccionar ajustando sus políticas de otorgamiento de créditos y tarjetas. La compañía ha comenzado a refinanciar parte de la cartera en mora, anticipando que estas medidas están comenzando a mostrar resultados en sus proyecciones financieras, aunque el balance anual aún evidencia un notable aumento en el riesgo de cobro.
A nivel nacional, la problemática de la morosidad se ha agravado, con aproximadamente 6 millones de personas en situación de incumplimiento en sus obligaciones. En comparación, la irregularidad en el financiamiento a empresas se mantiene en niveles mucho más bajos, sugiriendo que la crisis golpea principalmente a los consumidores.
El deterioro de la capacidad de pago en las familias argentinas está directamente relacionado con la caída del poder adquisitivo y la presión inflacionaria, fenómenos que han impactado la economía nacional en los últimos años. La situación de La Anónima ilustra cómo estas condiciones económicas desfavorables están afectando a distintos sectores, reflejando la gravedad de la crisis en el país.