La Avenida Mosconi cumple su objetivo ante las lluvias en Neuquén
La obra de la Avenida Mosconi en Neuquén, aunque aún en construcción, ha demostrado su eficacia en el manejo de aguas pluviales ante un reciente temporal de lluvias. Con el objetivo de mejorar el drenaje y la circulación vehicular, la infraestructura ya está dando resultados positivos en una ciudad que enfrenta cambios climáticos.

El temporal de lluvias que afectó a Neuquén ha puesto a prueba la obra de la Avenida Mosconi, que aún se encuentra en construcción. Este proyecto, que busca optimizar el drenaje y reorganizar el tránsito en la capital, ha mostrado su efectividad al facilitar el escurrimiento del agua en una de las zonas más vulnerables de la ciudad, el Bajo neuquino. Durante las lluvias, se registraron más de 24 milímetros en 12 horas, una cifra que puede superar los 30 milímetros al final del día, importante para evaluar la capacidad de respuesta del nuevo sistema pluvial.
La lluvia reciente ha sido inusualmente intensa, acumulando en julio casi la mitad de lo que normalmente se registra en todo un año. Sin embargo, gracias a los avances en la obra de la Gran Avenida, la ciudad ha mantenido la transitabilidad y seguridad en zonas comerciales, algo crucial para la vida diaria de los neuquinos. Este contexto pone de relieve el impacto positivo que la obra tiene en la ciudad, asegurando que pueda afrontar eventos climáticos adversos.
El intendente de Neuquén, Mariano Gaido, visitó la obra y destacó la importancia de su avance en coordinación con las condiciones climáticas. Considerando el impacto que tendrá en la reorganización del tránsito y en el drenaje de la ciudad, Gaido afirmó que “Neuquén se está transformando en la gran capital de Argentina”. El proyecto no solo atenderá el escurrimiento del agua, sino que también sentará las bases para el crecimiento y la inversión en la región.
La construcción de la Gran Avenida, la más relevante en la historia de Neuquén, avanza con un ritmo superior al previsto. Se están realizando trabajos las 24 horas del día, lo que demuestra el compromiso de las autoridades locales con el desarrollo de la infraestructura. Además, ya ha comenzado la etapa de edificación de las columnas que soportarán un viaducto que conectará Neuquén con Cipolletti.
Este viaducto y toda la red de la Gran Avenida no solo buscan resolver problemas históricos de escurrimiento que la ciudad ha enfrentado en el pasado, sino que también posicionan a Neuquén como un centro de crecimiento y desarrollo. La transformación del sector se perfila como un eje fundamental para el futuro de la ciudad, especialmente en un contexto de cambio climático, donde las precipitaciones se tornan más frecuentes e intensas.