La brecha salarial entre trabajadores en blanco y en negro se mantiene en alta
Según un informe del INDEC, los trabajadores en blanco ganan en promedio más de $1.4 millones, mientras que los informales reciben alrededor de $700 mil. La diferencia mensual se ubica en $727 mil, revelando la persistente desigualdad salarial en el país.

Un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) revela que la diferencia en ingresos entre trabajadores en blanco y aquellos no registrados es significante. En el segundo trimestre de 2026, un trabajador formal percibió un ingreso promedio de $1.433.794, en comparación con $706.204 para sus pares informales. Este análisis, incluido en el informe titulado 'Evolución de la Distribución del Ingreso', destaca que quien trabaja en blanco gana más del doble que quien lo hace en negro, alcanzando una tasa de 2,03 veces.
El informe también ofrece una visión general de la población laboral argentina. Durante el trimestre, se registró que el 62,4% de las personas, es decir, 18,8 millones, brinda algún tipo de ingreso, con un promedio de $1.094.136. Sin embargo, el ingreso per cápita familiar promedio fue de $688.496, lo que indica que la mitad de la población vive con menos de $500 mil por persona, acentuando la situación precaria de una gran parte de la sociedad.
A pesar de que los trabajadores formales vieron un aumento de sus ingresos del 26,5% interanual y los informales del 24,9%, la brecha se mantiene sin signos de cierre. El ingreso medio poblacional alcanzó los $1.129.527, con una mediana de $900.000, lo que evidencia que subrayados con aportes jubilatorios se diferencia entre poder cubrir necesidades básicas mensuales o no.
El informe también revela datos alarmantes sobre la concentración de riqueza en el país. El 10% más rico de la población concentra el 32,3% de los ingresos, mientras que el 10% más pobre sólo recibe el 1,8%. La comparación entre los ingresos de estos grupos muestra una diferencia de hasta 18 veces, donde el promedio del decil 10 es de $2.221.170, mientras el del primer decil llega solo a $124.142.
La brecha de género es otro aspecto abordado en el informe. En términos salariales, los hombres alcanzaron un ingreso medio de $1.266.369, mientras que las mujeres lograron $927.252, lo que representa una brecha del 26,3%. A pesar de que esta diferencia disminuyó en relación a años anteriores, sigue siendo un signo de la disparidad en el mercado laboral.
El informe también plantea la dependencia de la asistencia estatal en los hogares, donde el 78,1% de los ingresos provienen de salarios. Esta situación puede generar desafíos para el futuro laboral en Argentina, ya que la desigualdad en la distribución del ingreso continúa siendo un tema preocupante que afecta a millones de argentinos.
A medida que el país avanza, la situación presenta interrogantes sobre las políticas requeridas para equilibrar estas infecciones salariales y promover un trabajo formal más inclusivo.