La Catedral de Santiago y el eclipse de 1684: una procesión contra el pánico
En 1684, ante un eclipse parcial de sol, el cabildo de la Catedral de Santiago de Compostela organizó una procesión solemne para ahuyentar los temores de malas cosechas y muertes de animales. Este evento se enmarca en un contexto de creciente interés por la astronomía en la Europa renacentista.

El 12 de julio de 1684, la ciudad de Santiago de Compostela en Galicia experimentó un eclipse solar parcial, evento que generó gran preocupación entre los habitantes debido a la creencia de que podría desencadenar una "tempestad" con consecuencias desastrosas como malas cosechas y la muerte de ganado. Frente a este temor, el cabildo de la Catedral decidió realizar una procesión solemne por la iglesia y el claustro, buscando así revertir los presagios negativos asociados a este fenómeno natural. Este acto estuvo registrado en documentos que han sido recientemente divulgados por el Archivo-Biblioteca de la Catedral.
Históricamente, el fenómeno fue contemplado en un contexto donde las creencias astrológicas influenciaban fuertemente las interpretaciones del mundo. Aunque en esa época la ciencia no contaba con los mismos avances que hoy, existía un notable interés por la astronomía proveniente del Renacimiento. Durante el reinado de Felipe II, se promovieron estudios relacionados con la cosmografía, lo que permitió que catedráticos como Pedro Barrada de Oliveros y Vela anticiparan el eclipse y sus efectos.
En dicho evento, Barrada de Oliveros calculó que el eclipse ocurriría a las 2:37 de la tarde, predicción que coincidió con el fenómeno registrado por la NASA, confirmando así su precisión. Este eclipse fue total en regiones como el Algarve en Portugal, Huelva y Cádiz, y parcial en Aragón y Santiago de Compostela.
Un factor adicional en la percepción del eclipse fue la interpretación de algunos académicos de la época, como Fray Leonardo Ferrer, quien lo calificó como un fenómeno "mortífero" debido a la influencia astrológica de Cáncer y Saturno, sugiriendo la necesidad de oraciones para reza en protección contra sus efectos.
El contraste entre el temor que causó el evento en 1684 y la tranquila expectativa actual es notable. En 2026, se espera un nuevo eclipse solar, el cual estará total en amplias áreas de Galicia, pero en Santiago de Compostela será solo parcial. A diferencia del temor por calamidades pasadas, la actual invitación es a disfrutar de la belleza de este fenómeno natural, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan, dado que la región a menudo enfrenta inclemencias del tiempo que pueden alterar la observación de tales eventos astronómicos.