La CEB activó protocolos tras intensas lluvias en Bariloche
Las fuertes lluvias en Bariloche han desbordado el sistema cloacal, provocando la saturación de colectores y estaciones de bombeo. En respuesta, la CEB implementó operativos de emergencia para mitigar la situación y restaurar el servicio.

Las intensas precipitaciones que azotaron Bariloche en los últimos días han generado complicaciones significativas en el sistema cloacal de la ciudad. El aumento inusitado en el caudal de las cañerías se debe al extraordinario volumen de agua de lluvia, que ha ingresado de manera no deseada en la red de saneamiento. Esto ha resultado en la saturación de colectores y una sobrecarga en las estaciones de bombeo, lo que aumenta el riesgo de desbordes en distintos sectores.
Frente a este desafío, la Cooperativa de Electricidad de Bariloche (CEB) activó operativos de urgencia, los cuales incluyeron el despliegue de personal especializado para garantizar el funcionamiento seguro de las instalaciones sanitarias. Durante los días de tormenta, los equipos técnicos trabajaron incluso de noche, recorriendo las áreas afectadas y respondiendo a los reclamos de los residentes. Como parte de estas acciones, se prestó asistencia a quienes reportaron ingreso de agua en sus viviendas para evitar mayores daños.
En el marco de los operativos, la CEB utilizó camiones desobstructores para eliminar los bloqueos en los colectores y realizó revisiones continuas en las estaciones de bombeo, asegurando su plena operatividad durante los momentos de mayor impacto de la tormenta. Las labores de limpieza revelaron que muchos de los problemas surgieron por el incorrecto desecho de residuos sólidos en las cañerías. Entre los elementos que causaron obstrucciones se encontraron trapos, pañales, plásticos y otros residuos que afectaron el rendimiento de la red.
Además del problema de residuos, las autoridades de la cooperativa señalaron que la conexión irregular de desagües pluviales a la red cloacal es un factor que agudiza las emergencias sanitarias. Ambas infraestructuras están diseñadas para funciones distintas, y la entrada significativa de agua de lluvia puede sobrepasar la capacidad del sistema sanitario, generando así complicaciones en su funcionamiento.
Luego de estabilizar el sistema y controlar las emergencias, desde la CEB han reiterado el llamado a la ciudadanía para que eviten conectar los desagües pluviales a la red cloacal y que no arrojen residuos en espacios comunes. La continuidad del servicio dependerá de la colaboración comunitaria para mantener el sistema en óptimas condiciones.
El impacto de estas lluvias y la consiguiente respuesta de la CEB no solo resaltan la vulnerabilidad del sistema de saneamiento ante fenómenos climáticos extremos, sino que también subrayan la necesidad de un adecuado manejo de residuos por parte de la población.