La colecta anual de Cáritas Argentina alcanzó los $4.600 millones, un 53,9% más que en 2025
Cáritas Argentina ha recaudado un total de $4.600 millones en su colecta anual de 2026, lo que representa un aumento del 53,9% respecto al año anterior. Los fondos se utilizarán en proyectos de asistencia y desarrollo en comunidades de todo el país.

Durante la última colecta anual, Cáritas Argentina obtuvo $4.600 millones, lo que refleja un crecimiento significativo del 53,9% en relación al año anterior. Este esfuerzo solidario incluyó la participación de más de 40 mil voluntarios y tiene como objetivo mejorar la calidad de vida en comunidades vulnerables a través de diversos proyectos, becas y asistencia en situaciones de emergencia.
El arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas Argentina, Gustavo Carrara, explicó que los fondos recaudados se distribuirán en tercios: uno permanecerá en las parroquias donde se realizó la colecta, otro se destinará a las 67 diócesis del país y el tercero a la Cáritas Nacional. Esta estructura busca atender las necesidades particulares de cada comunidad, enfocándose en el fortalecimiento de comedores, programas educativos y proyectos productivos, como cooperativas textiles.
El diagnóstico social de Cáritas se basa en un proceso de escucha realizado en 1.320 comunidades, donde se reveló que las principales preocupaciones giran en torno al desempleo, las adicciones, y la salud mental. Carrara subrayó que el miedo a perder el trabajo es una de las inquietudes más acuciantes, además de la creciente problemática de las adicciones, especialmente la ludopatía entre jóvenes.
Cáritas Argentina no solo se centra en el territorio nacional, sino que también colabora con iniciativas internacionales, como el envío de asistencia a Cáritas Venezuela tras los desastres naturales. Esta acción resalta el compromiso solidario del pueblo argentino en contextos críticos, mostrando la importancia de la función de Cáritas como un puente de apoyo en crisis.
La organización también responde a emergencias locales, apoyando iniciativas ante catástrofes como inundaciones y incendios en la Patagonia. Carrara enfatizó que las recaudaciones se destinan a reforzar estas capacitaciones y la preparación de equipos de respuesta ante calamidades.
El arzobispo mencionó que la pobreza y la desigualdad son problemas persistentes en muchas regiones, a pesar de que no son fenómenos nuevos. La falta de infraestructura básica, como servicios sanitarios, es evidente en barrios populares cercanos incluso a áreas que parecen prosperar. Por eso, Carrara considera que el trabajo es un elemento clave para recuperar la dignidad en las comunidades.
Finalmente, la labor de Cáritas se articula con el Estado y otras organizaciones sociales, destacando su relevancia en el tejido comunitario. Carrara manifestó que la capacidad de respuesta de las comunidades es crucial para alcanzar metas donde a veces el Estado no llega, incrementando así la eficiencia de la ayuda brindada a quienes más lo necesitan.